
Nunca había estado a 546 metros del suelo hasta que pisé la plataforma de observación de la Shanghai Tower. El ascensor sube a 18 metros por segundo —se te tapan los oídos como en un despegue de avión— y cuando las puertas se abren, la ciudad entera se despliega bajo tus pies como un mapa en 3D. Sentí ese vértigo extraño que solo provocan los lugares verdaderamente altos, mezclado con unas ganas irrefrenables de empezar a disparar fotos.
Lo que necesitas saber
Precio: 180 RMB (adulto) · Horario: 09:00 — 21:00 · Cómo llegar: Metro línea 2, estación Lujiazui, salida 6, camina 5 minutos · Dato: Es el segundo edificio más alto del mundo (632 m) y su forma retorcida reduce la carga del viento en un 24%

Subir al cielo de Shanghái
La Shanghai Tower es, sencillamente, una obra maestra de la ingeniería. Su fachada de doble piel —una capa exterior de vidrio que envuelve un núcleo interior— crea un efecto visual hipnótico: el edificio parece retorcerse sobre sí mismo mientras asciende. Esa torsión en espiral de 120 grados no es un capricho estético; reduce las fuerzas del viento sobre la estructura y la hace más estable ante tifones.
El mirador principal está en el piso 118, a 546 metros, pero la torre tiene tres niveles de observación: el 118, el 119 (552 m) y el 121 (561 m). Cada uno ofrece una perspectiva ligeramente distinta. El piso 119 alberga un bar donde puedes tomarte un café mientras contemplas la ciudad, y el 121 es una plataforma al aire libre los días despejados —aunque los accesos varían según el clima.
Fotografiar desde las nubes
La luz en la Shanghai Tower cambia drásticamente según la hora del día. Mi recomendación es ir al atardecer, al menos dos horas antes del cierre. De esa manera puedes capturar tres momentos distintos: la ciudad bañada por la luz del día, la transición del atardecer y el encendido nocturno de las luces de Shanghái. Es la única visita que te da tres sesiones fotográficas en una.
Hay un problema con los cristales: el mirador está cerrado con paneles de vidrio que producen reflejos molestos, especialmente cuando hay sol directo. La solución es sencilla: pega el objetivo del lente lo más cerca posible del vidrio. Si usas un parasol, mejor. Lleva un paño de microfibra porque el vidrio suele estar manchado por las huellas de otros visitantes. Un filtro polarizador circular ayuda a reducir los reflejos, aunque pierdes un punto de luz.
El gran angular es tu mejor aliado aquí. Con un 16-24 mm puedes abarcar desde el río Huangpu hasta el horizonte lejano. Pero no descartes el teleobjetivo: a 200 mm puedes aislar edificios concretos, capturar el tráfico en las autopistas elevadas o hacer retratos urbanos con el skyline de fondo. Las fotos con zoom comprimido hacen que los edificios parezcan mucho más densos de lo que son, creando composiciones muy atractivas.
Por qué es tan fotogénico
La Shanghai Tower ofrece la perspectiva más completa de Shanghái porque sitúa al fotógrafo por encima de todo. A diferencia del Bund, donde miras hacia Pudong, aquí miras hacia todos lados: el río serpenteante, el verde de la Concesión Francesa, los tejados de la Ciudad Vieja, las torres gemelas del SWFC y Jin Mao a tus pies. La altura elimina el ruido visual de la calle y te da una composición limpia y abstracta de la ciudad. El hecho de que los pisos superiores tengan paredes curvas de vidrio que se inclinan ligeramente hacia afuera aumenta la sensación de ingravidez en las fotos.
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena pagar la entrada?
Sí, especialmente si te gusta la fotografía urbana. No hay otro lugar en Shanghái que ofrezca una vista de 360 grados a esta altura. La entrada incluye el acceso a los pisos 118 y 119.
¿Se puede evitar la cola?
Hay colas, especialmente los fines de semana y festivos. Llegar justo a la apertura (09:00) o después de las 18:00 reduce la espera. Se pueden comprar entradas VIP que incluyen acceso prioritario.
¿Está permitido usar trípode?
No, los trípodes grandes no están permitidos por razones de seguridad y espacio. Puedes usar un mini trípode o un gorillapod, siempre que no moleste a otros visitantes. El soporte en la barandilla con el lente pegado al vidrio funciona igual de bien para exposiciones de hasta 1/15 seg.
¿Qué días hay menos gente?
Los días laborables entre semana, especialmente martes y miércoles por la mañana, son los más tranquilos. Evita los festivos chinos y los fines de semana.
¿Hay límite de tiempo en el mirador?
No hay límite oficial, pero el flujo de visitantes es constante. En horas punta es posible que el personal te pida que no te quedes demasiado tiempo en un mismo punto. En días tranquilos puedes estar una hora o más sin problema.
Este artículo fue revisado el 15 de julio de 2026. Los precios pueden variar durante festivos y temporada alta. Se recomienda consultar la web oficial antes de la visita.
Sobre el autor
Angel es un viajero Mexicano que ha recorrido Asia durante la última década. Vive en Hong Kong desde hace 11 años, probando múltiples restaurantes en la ciudad, desde puestos callejeros hasta restaurantes con estrellas Michelin.