
El Monte Siguniang (四姑娘山) —literalmente “Montaña de las Cuatro Hermanas”— es uno de los secretos mejor guardados de Sichuan para los amantes de la fotografía de montaña. Situado en el condado de Xiaojin, a unos 200 kilómetros al oeste de Chengdu, este macizo de cuatro picos que superan los 5.000 metros es conocido como “el Cervino de China” por su perfil imponente. La hermana mayor, Yaomei Feng, alcanza los 6.250 metros y es la segunda montaña más alta de la provincia de Sichuan, solo superada por el Gongga Shan (7.556 m).
Lo que necesitas saber
Precio: ¥150 (entrada general) · Horario: 7:00–17:00 · Cómo llegar: 4h desde Chengdu por autopista, o autobús desde la estación Chadianzi (6h) · Dato: El pico más alto, Yaomei, no fue escalado hasta 1981 por un equipo japonés

Los cuatro picos
Siguniang se compone de cuatro picos alineados de norte a sur: Dafeng (5.025 m), Erfeng (5.276 m), Sanfeng (5.355 m) y Yaomei (6.250 m). Cada uno tiene su personalidad y su momento del día ideal. Dafeng y Erfeng son accesibles para montañistas con experiencia media, mientras que Sanfeng y Yaomei requieren equipo técnico y experiencia en escalada en hielo.
Para el fotógrafo, los picos ofrecen composiciones infinitas. Desde el valle de Changping, los cuatro aparecen alineados en perspectiva, creando una profundidad visual espectacular. Desde el valle de Haizi, los reflejos en los lagos glaciares duplican la belleza de las cumbres. Y desde el valle de Shuangqiao, los prados alpinos en primer plano enmarcan las montañas de una manera que recuerda a los Alpes suizos.
El valle de Changping
El valle de Changping (Llanura Larga) es el más fotogénico de los tres valles principales de Siguniang. Se extiende por 29 kilómetros al pie de los picos, con un sendero llano que serpentea entre prados alpinos, bosques de abetos y arroyos de agua cristalina. A medida que avanzas, los picos se hacen más grandes hasta que dominan completamente el horizonte.
El mejor punto fotográfico está a unos 8 kilómetros de la entrada, donde el sendero cruza un puente de madera sobre el río. Desde ahí, los cuatro picos se alinean perfectamente con el valle, y los árboles en primer plano crean un marco natural. La luz de la mañana ilumina los picos de frente, mientras que al atardecer las montañas proyectan sombras azuladas que contrastan con el dorado de la hierba.
Equipo necesario
Para Siguniang necesitas un equipo versátil. Un gran angular (16-24 mm) es imprescindible para capturar la inmensidad de los valles y los picos. Un teleobjetivo (70-200 mm) te permitirá aislar detalles de las montañas, como los glaciares colgantes o las formaciones rocosas. Y un objetivo de distancia focal media (24-70 mm) es perfecto para las composiciones que incluyen prados y montañas.
El trípode es esencial para las tomas al amanecer y al atardecer, cuando la luz es baja. El viento en los valles puede ser fuerte, así que elige un trípode estable. Los filtros ND son útiles para suavizar el agua de los arroyos y crear ese efecto sedoso que tanto gusta en fotografía de paisaje. Y no olvides baterías extra —el frío las agota más rápido.
Rodeo de montaña
El valle de Shuangqiao (Puente Gemelo) requiere un autobús interno, pero ofrece algunos de los miradores más accesibles para fotógrafos con movilidad limitada. Hay 11 paradas, cada una con un paisaje diferente. La parada 5, “Prado de los Cuatro Vientos”, ofrece una vista panorámica del valle con los picos al fondo. La parada 9, “Lago del Espejo”, es famosa por sus reflejos cuando el agua está calmada.
Para los más aventureros, el valle de Haizi (Lagos Alpinos) requiere una caminata de 12 kilómetros (ida) y alcanza altitudes de hasta 4.500 metros. La recompensa son lagos glaciares de color verde esmeralda que reflejan los picos con una nitidez perfecta. Es una caminata exigente, pero las fotos que obtienes son únicas y justifican cada paso.
Por qué es tan fotogénico
Siguniang ofrece lo que pocos destinos de montaña en China pueden: accesibilidad combinada con paisajes alpinos de primer nivel mundial. No necesitas ser un alpinista experimentado para llegar a miradores espectaculares. Los valles bien mantenidos, los senderos señalizados y la infraestructura turística hacen que cualquier fotógrafo con condición física media pueda acceder a vistas que normalmente requerirían días de trekking en los Alpes o el Himalaya. Es, sin duda, el destino de fotografía de montaña más accesible de China.
Mi experiencia fotográfica
Siguniang me ofreció la sesión de fotografía de montaña más completa de todo Sichuan. Pasé tres días explorando los tres valles principales, y cada uno me dio perspectivas radicalmente diferentes de las Cuatro Hermanas. El primer día lo dediqué al valle de Changping, el más fotogénico. Llegué a la entrada a las 7:00 y caminé los 8 kilómetros hasta el puente de madera que ofrece la mejor vista de los cuatro picos alineados. La luz de la mañana era perfecta: iluminaba los picos de frente, y las nubes altas añadían textura al cielo azul profundo de la meseta.
En Changping, el desafío era transmitir la escala de las montañas. Con mi 16-35 mm a f/11, lograba incluir los prados alpinos en primer plano y los picos al fondo, pero las montañas parecían pequeñas en la distancia. La solución fue incluir elementos de referencia: un árbol solitario, un pastor con sus yaks, una bandera de oración. En una de mis fotos favoritas, un caballo pastaba en el prado en primer plano, con Yaomei Feng (6.250 m) elevándose detrás. El tamaño diminuto del caballo contrastado con la montaña transmite la escala de una manera que ningún gran angular puede lograr por sí solo.
El valle de Shuangqiao, con sus 11 paradas de autobús, fue perfecto para la fotografía con trípode. En la parada 9, el Lago del Espejo, pasé más de una hora esperando que el viento se calmara para capturar el reflejo perfecto de las montañas. El momento llegó justo antes del mediodía, cuando una brisa suave dejó la superficie del lago completamente quieta durante unos cinco minutos. Disparé una ráfaga de 20 fotos para asegurarme de tener al menos una con el reflejo perfecto. La paciencia, una vez más, fue la clave.
El tercer día lo dediqué al valle de Haizi, la caminata más exigente pero también la más gratificante. A 4.500 metros, los lagos glaciares reflejaban los picos con una nitidez sobrecogedora. El agua, de un verde esmeralda intenso, parecía teñida por la propia montaña. Allí arriba, solo con el sonido del viento y el crujir del hielo, entendí por qué Siguniang es conocida como el Cervino de China. Pero a diferencia del Cervino, aquí no hay teleféricos ni hoteles de lujo —solo montaña pura, sin filtros ni intermediarios, exactamente como a los fotógrafos nos gusta.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor época para fotografiar Siguniang?
De septiembre a noviembre para los colores del otoño, y de mayo a julio para las flores silvestres en los prados. El invierno (diciembre-marzo) es hermoso pero muy frío y algunos senderos pueden estar cerrados.
¿Se necesita equipo de montaña para las mejores fotos?
Para los valles principales (Changping, Shuangqiao), solo necesitas calzado cómodo de senderismo. Para Haizi, necesitas equipo de trekking adecuado. Para escalar los picos, obviamente, se requiere equipo técnico y guía.
¿Hay restricciones de drones en Siguniang?
Sí, los drones están prohibidos en el área del parque nacional. Las multas pueden ser elevadas. Es mejor no arriesgarse.
¿Cuántos días dedicar a la fotografía en Siguniang?
Mínimo dos días: uno para Changping (senderismo suave, mejores vistas de los cuatro picos) y otro para Shuangqiao (accesible en autobús, lagos con reflejos). Si puedes, añade un tercer día para la caminata a Haizi (lagos glaciares a 4.500 m).
¿Qué objetivo es imprescindible en Siguniang?
Un gran angular 16-24 mm para capturar la inmensidad de los valles y los picos. Un teleobjetivo 70-200 mm complementa para aislar detalles de los glaciares y las formaciones rocosas. El trípode es esencial para los reflejos en los lagos.
Nota del editor: Este artículo fue escrito por un fotógrafo que ha visitado Sichuan en múltiples ocasiones. Los precios y horarios pueden variar. Siempre verifica la información actualizada antes de tu visita.
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Sobre el autor
Angel es un viajero Mexicano que ha recorrido Asia durante la última década. Vive en Hong Kong desde hace 11 años, probando múltiples restaurantes en la ciudad, desde puestos callejeros hasta restaurantes con estrellas Michelin.