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Ciudad: Shenzhen País: China

Subir al Ping An Finance Centre fue una de las experiencias más vertiginosas de mi vida. Con 599 metros de altura y 115 pisos, es el cuarto edificio más alto de China y el noveno del mundo. Pero lo que realmente importa está en el piso 116: el mirador Free Sky, una plataforma de observación que ofrece vistas de 360 grados de Shenzhen, Hong Kong y, en días despejados, incluso Guangzhou. Cuando pisé el suelo de cristal a 541 metros sobre el nivel del suelo, sentí que estaba flotando sobre la ciudad.

El edificio, propiedad del grupo asegurador Ping An, fue completado en 2017 después de siete años de construcción. Su diseño, obra de la firma Kohn Pedersen Fox, se inspira en la estela de un barco y en las varillas de incienso que se usan en los templos chinos. La fachada de acero inoxidable y vidrio reflecta el cielo cambiante de Shenzhen, y su silueta afilada domina el horizonte del distrito financiero. El Free Sky Observation Deck, en el piso 116, es uno de los miradores más altos del mundo.

Lo que necesitas saber

Precio: ¥200 (adultos) · Horario: 9:00–21:00 · Cómo llegar: Metro línea 1/3, estación Shopping Park (salida C) · Dato: El ascensor sube del piso 1 al 116 en solo 55 segundos a 10 m/s

Ping An Finance Centre
Ping An Finance Centre, el edificio más alto de Shenzhen. Wikimedia Commons.

Historia del rascacielos

La construcción del Ping An Finance Centre comenzó en 2010 y se completó en 2017, con un costo total estimado de 15.000 millones de RMB. El proyecto enfrentó numerosos desafíos, incluyendo el tifón Mujigae en 2015, que retrasó la construcción varios meses. Originalmente, el edificio iba a medir 660 metros, pero la altura fue reducida a 599 metros debido a restricciones de espacio aéreo: el edificio está directamente debajo de una ruta de aproximación al aeropuerto de Shenzhen.

La estructura del edificio es innovadora. Utiliza un sistema de “muro cortina” de acero y vidrio que reduce la carga del viento, combinado con un núcleo central de hormigón armado que proporciona estabilidad. Siete amortiguadores sísmicos en la parte superior del edificio contrarrestan los movimientos causados por tifones y terremotos, una característica esencial en una zona sísmica como el sur de China. El edificio obtuvo la certificación LEED Platino por su eficiencia energética, incluyendo sistemas de reciclaje de agua y ventilación natural en zonas comunes.

El Ping An Finance Centre no es solo un edificio; es un hito en la historia de la ingeniería civil china. Su construcción requirió la colaboración de más de 5.000 trabajadores y 200 ingenieros de 15 países. La cimentación es una de las más profundas del mundo, con pilotes que llegan hasta 60 metros bajo tierra para asegurar la estabilidad en el suelo blando de Shenzhen. Durante la construcción, se utilizó una grúa torre especialmente diseñada que podía elevar materiales hasta 600 metros de altura, una de las más grandes jamás construidas. El hormigón utilizado en el núcleo del edificio fue formulado específicamente para este proyecto, con una resistencia que permite soportar las fuerzas de un tifón de categoría 5.

La experiencia Free Sky

La visita al Free Sky comienza en el vestíbulo del piso 1, donde un ascensor ultrarrápido te lleva al piso 116 en solo 55 segundos. La experiencia es curiosa: los primeros segundos sientes una presión en los oídos similar a la de un avión despegando, y luego, de repente, las puertas se abren y estás a 541 metros de altura. El mirador ocupa todo el piso 116, con ventanas de suelo a techo que ofrecen vistas panorámicas. Hay secciones de suelo de cristal que permiten ver directamente hacia abajo, una experiencia que no recomiendo para los que sufren de vértigo.

Las vistas son espectaculares. Hacia el norte, el distrito financiero de Futian se extiende como una maqueta, con Lianhua Mountain Park como un pulmón verde en medio de la jungla de acero. Hacia el sur, la bahía de Shenzhen y Hong Kong, con sus montañas y rascacielos medio ocultos entre la bruma. Hacia el este y el oeste, la ciudad se extiende hasta donde alcanza la vista, un mar interminable de edificios. En días de niebla, las nubes pasan por debajo del mirador, creando una sensación irreal de estar flotando sobre el mundo.

Además del mirador, el piso 116 tiene una cafetería, una tienda de souvenirs y paneles interactivos que explican la historia de los edificios más altos del mundo. Hay un telescopio de alta potencia (¥20 por uso) que permite ver detalles de la ciudad, como el puente de la Bahía de Shenzhen o el horizonte de Hong Kong. El piso 115 alberga un restaurante de lujo, y el piso 117 está reservado para eventos privados. La entrada al Free Sky incluye todo el piso 116, y no hay costo adicional.

Una característica que hace único al Free Sky es el “Sky Walk”, una pasarela de vidrio que se extiende 3 metros hacia afuera del edificio en la fachada sur. Caminar sobre el vidrio a 541 metros de altura, con el tráfico de Shenzhen diminuto bajo tus pies, es una experiencia que acelera el pulso incluso a los más valientes. Hay un fotógrafo profesional que toma fotos en este punto (¥100 la impresión), pero también puedes tomar tus propias fotos con tu teléfono sin costo adicional. Las pantallas interactivas repartidas por el mirador muestran información en tiempo real sobre los edificios visibles, la historia arquitectónica de Shenzhen y datos curiosos sobre la construcción del rascacielos.

Consejos prácticos

La mejor hora para visitar el Free Sky es justo antes del atardecer. Llega alrededor de las 16:30, disfruta de las vistas diurnas, y quédate para ver cómo se encienden las luces de la ciudad. La transición del día a la noche desde las alturas es mágica. Los fines de semana hay más visitantes, pero las filas son manejables (15-20 minutos para el ascensor). Los días entre semana, especialmente por la mañana, el mirador está casi vacío.

La entrada cuesta ¥200 para adultos, un precio razonable comparado con miradores similares en todo el mundo (el One World Trade Center en Nueva York cuesta $44 USD, casi el doble). Hay descuentos para estudiantes y personas mayores. No hay restricciones de tiempo una vez arriba, así que puedes quedarte todo el tiempo que quieras. El edificio está conectado directamente con la estación de metro Shopping Park (líneas 1 y 3), y también hay un centro comercial de lujo en los pisos inferiores para explorar después de la visita.

Si sufres de acrofobia (miedo a las alturas), hay un área de asientos en el centro del mirador sin vistas directas al exterior donde puedes aclimatarte gradualmente. El personal está entrenado para ayudar a visitantes nerviosos y hay disponibles sesiones de respiración guiada si las solicitas. Para los más valientes, el suelo de cristal es una experiencia que recomiendo intentar al menos una vez: la adrenalina de mirar hacia abajo y ver la ciudad a tus pies es indescriptible. Si no te atreves, siempre puedes disfrutar de las vistas desde las ventanas laterales, igualmente espectaculares.

Contexto: la carrera de alturas en China

El Ping An Finance Centre es parte de la fascinación china por los rascacielos. China tiene actualmente más de 3.000 edificios de más de 150 metros, más que cualquier otro país del mundo. Esta carrera por construir hacia arriba no es solo una cuestión de prestigio: los rascacielos son símbolos del poder económico y la confianza en el futuro. Shenzhen, en particular, tiene más de 100 edificios de más de 200 metros, una densidad de rascacielos que solo supera Hong Kong en toda Asia.

A diferencia de otros edificios ultraraltos que dependen del turismo para ser rentables, el Ping An Finance Centre es principalmente un edificio de oficinas. Los pisos inferiores albergan las oficinas del grupo Ping An y otras empresas financieras, mientras que el mirador Free Sky es casi un complemento. Esta combinación de usos ha demostrado ser exitosa: el edificio tiene una tasa de ocupación superior al 90% y ha atraído a empresas globales como IBM y HSBC.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta la entrada al Free Sky?

La entrada general cuesta ¥200 para adultos. Hay descuentos para estudiantes (¥150) y personas mayores (¥100). Los niños menores de 1.2 metros entran gratis.

¿Cuánto tiempo se puede estar en el mirador?

No hay límite de tiempo. Una vez que subes, puedes quedarte todo el tiempo que quieras hasta la hora de cierre. La mayoría de visitantes pasan entre 1 y 2 horas.

¿Hay restaurantes en el edificio?

Sí, el piso 115 tiene un restaurante de cocina internacional que abre para el almuerzo y la cena. En la planta baja hay un centro comercial con más de 100 tiendas y restaurantes.

¿Se puede ver Hong Kong desde el mirador?

Sí, en días despejados se ve claramente el horizonte de Hong Kong, incluyendo la isla de Hong Kong y Tsim Sha Tsui. Lleva binoculares para apreciar mejor los detalles.

¿Hay ascensor directo al mirador?

Sí, un ascensor dedicado sube del vestíbulo al piso 116 en solo 55 segundos. Es uno de los ascensores más rápidos del mundo, con una velocidad de 10 metros por segundo.

Nota del editor: Este artículo fue escrito por un viajero que visitó Shenzhen en múltiples ocasiones. Los precios y horarios pueden variar.

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Sobre el autor

Angel es un viajero Mexicano que ha recorrido Asia durante la última década. Vive en Hong Kong desde hace 11 años, probando múltiples restaurantes en la ciudad, desde puestos callejeros hasta restaurantes con estrellas Michelin.

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