
Dongzhai Mangrove | 东寨港 — Guía completa 2026
Dongzhai Mangrove Nature Reserve —la Reserva Natural del Manglar de Dongzhai— fue un descubrimiento fascinante en mi viaje a Hainan. Cuando piensas en esta isla, imaginas playas y montañas, pero yo encontré un ecosistema completamente diferente en la costa este: kilómetros de manglares, canales de agua salobre y una biodiversidad que te deja sin aliento. Es uno de los humedales más importantes de China y una visita obligada para los amantes de la naturaleza.
Llegué temprano, cuando la marea estaba alta y los manglares parecían flotar sobre el agua. Un guía local me llevó en barca por los canales, entre raíces aéreas que se retuercen como esculturas vivientes. El silencio solo se rompía por el canto de las aves y el chapoteo de los peces saltando. Es un lugar de una paz absoluta, perfecto para desconectar del bullicio turístico de Sanya.
El manglar de Dongzhai es el más grande de China y uno de los mejor conservados de Asia. Alberga una increíble diversidad de especies: aves migratorias, cangrejos, peces, moluscos y, si tienes suerte, pequeños tiburones y delfines que se acercan a los canales durante la marea alta. Es un ecosistema vivo, dinámico y fascinante.
Lo que necesitas saber
Precio: ¥50 (adulto) · Cómo llegar: Autobús desde Haikou ~1h. Taxi ~¥60. · Mejor época: Noviembre a abril · Dificultad: Baja. Senderos de madera.

Datos curiosos
El manglar de Dongzhai es el hogar del cangrejo violinista de Hainan, una especie diminuta de apenas 2 centímetros que los científicos descubrieron en 2010 y que solo habita en este ecosistema. Los machos tienen una pinza desproporcionadamente grande que agitan como si tocaran un violín para atraer a las hembras, de ahí su nombre. Estos cangrejos juegan un papel crucial en el ecosistema del manglar al airear el suelo con sus madrigueras y reciclar la materia orgánica.
Las raíces de los manglares de Dongzhai tienen una capacidad de filtración tan eficiente que pueden eliminar hasta el 90% de los contaminantes del agua antes de que lleguen al mar abierto. Cada hectárea de manglar puede filtrar hasta 10.000 litros de agua al día, actuando como un riñón natural para la costa de Hainan. Los investigadores están estudiando este sistema de filtración natural para desarrollar tecnologías de tratamiento de aguas inspiradas en los manglares.
Uno de los fenómenos más espectaculares de Dongzhai ocurre durante la temporada de cría de las luciérnagas del manglar, entre mayo y julio. Al caer la noche, miles de luciérnagas emergen de las raíces de los manglares y llenan el aire de destellos de luz verde. El espectáculo, conocido como el «bosque de estrellas», atrae a fotógrafos de toda China que montan sus trípodes al atardecer para capturar la danza de luz entre los árboles.
La reserva de Dongzhai es el único lugar de China donde se puede ver el fenómeno de los «árboles que caminan». Ciertas especies de manglar, como el Rhizophora stylosa, tienen raíces aéreas que crecen desde las ramas hacia el suelo, creando nuevos troncos que parecen «caminar» lentamente hacia el mar. Este proceso de expansión puede avanzar varios metros por década, colonizando nuevos terrenos y protegiendo la costa de la erosión.
Historia
Los manglares de Dongzhai han existido durante miles de años, pero su protección es relativamente reciente. Durante siglos, las comunidades locales utilizaron los manglares como fuente de madera, leña y alimentos. En las décadas de 1960 y 1970, grandes extensiones fueron taladas para convertirlas en arrozales, una práctica que causó graves daños ecológicos.
La reserva fue establecida en 1980, cuando el gobierno chino comenzó a tomar conciencia de la importancia ecológica de los manglares. En 1992 fue declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO, y desde entonces se han llevado a cabo programas de reforestación que han recuperado gran parte del área perdida.
Hoy, la reserva protege más de 5.000 hectáreas de manglar. Es el hábitat de más de 200 especies de aves, 115 especies de peces y numerosos crustáceos y moluscos. Cada año, miles de aves migratorias hacen escala aquí en su ruta entre Siberia y el sudeste asiático, convirtiendo Dongzhai en un paraíso para los observadores de aves.
Durante la Revolución Cultural, grandes extensiones de manglar fueron taladas para crear arrozales y granjas. La consigna era «convertir los pantanos en tierras de cultivo», una política que causó enormes daños ecológicos. La restauración de los manglares comenzó en la década de 1980 y ha sido uno de los proyectos de recuperación ambiental más exitosos de China.
Las comunidades locales han participado activamente en la reforestación de los manglares. Se han plantado más de 2 millones de árboles con la ayuda de voluntarios locales y organizaciones internacionales. El proyecto no solo ha recuperado el ecosistema sino que ha creado conciencia ambiental entre la población, que ahora protege activamente los manglares.
Qué ver y hacer
El paseo en barca por los canales es la actividad principal. Un barquero local te lleva durante una hora por los canales entre los manglares. Es la mejor manera de apreciar la magnitud del ecosistema y ver la fauna de cerca. Los barqueros conocen los mejores lugares para ver aves y, con un poco de suerte, algún cangrejo trepando por las raíces. Cuesta ¥50-80 por persona.
Los senderos de madera sobre los manglares permiten caminar entre las raíces aéreas sin dañar el ecosistema. Hay varios recorridos, desde 500 metros hasta 2 kilómetros. Son fáciles y accesibles, perfectos para todas las edades. A lo largo del camino hay paneles informativos sobre las especies de manglar y la fauna asociada.
El centro de visitantes alberga una exposición sobre el ecosistema del manglar, con acuarios que muestran las especies más representativas: cangrejos violinistas, peces saltafangos y pequeños tiburones. Es muy didáctico y ayuda a entender la importancia de este ecosistema único.
La observación de aves es otra actividad popular. La reserva cuenta con varios hides (escondites) estratégicamente situados para observar aves sin molestarlas. Las mejores épocas son la primavera y el otoño, durante las migraciones. Se pueden ver garzas, cigüeñas, martines pescadores y águilas pescadoras.
El observatorio de aves, una torre de madera de tres plantas situada en el centro de la reserva, ofrece vistas panorámicas de todo el humedal. Hay paneles identificativos con las especies más comunes y prismáticos fijos de gran aumento. Es el mejor lugar para observar las garzas y cigüeñas que anidan en los árboles más altos del manglar.
El sendero de las raíces aéreas es un recorrido de 800 metros que se adentra en el corazón del manglar. El camino está elevado sobre pilotes y serpentea entre las raíces retorcidas de los árboles. A lo largo del recorrido hay paneles táctiles para invidentes y códigos QR con información auditiva, lo que lo hace accesible para personas con discapacidad visual.
Consejos para la visita
Visita con marea alta para ver los manglares en su máximo esplendor. Con la marea alta, el agua cubre las raíces y los árboles parecen flotar. La barca puede navegar por todos los canales. Consulta las tablas de mareas antes de ir; la recepción del centro de visitantes tiene esa información.
Lleva repelente de insectos. Los mosquitos son abundantes en los humedales, especialmente al atardecer. También protector solar y sombrero, porque hay tramos sin sombra. La ropa ligera de manga larga es la mejor opción para protegerse del sol y los mosquitos.
La reserva abre de 8:00 a 17:30. La mejor hora para la observación de aves es a primera hora de la mañana, cuando las aves están más activas. El atardecer también es bonito, con buena luz para fotos.
El manglar está a unos 30 km al este de Haikou. Hay autobuses desde la estación de autobuses de Haikou hasta la ciudad de Yanfeng, y desde allí taxis locales hasta la reserva. El trayecto total dura aproximadamente una hora.
Combina la visita con Qilou Old Street. Puedes visitar el manglar por la mañana, comer en Yanfeng y pasar la tarde en el casco antiguo de Haikou. Es una combinación excelente para un día completo.
La marea determina la experiencia en Dongzhai. Con marea alta, los canales son navegables y los manglares parecen emerger del agua. Con marea baja, las raíces quedan al descubierto y se ven los cangrejos y peces saltando entre el barro. Ambas experiencias son interesantes, pero la navegación solo es posible con marea alta.
Si te interesa la fotografía de naturaleza, Dongzhai es un paraíso. Los mejores momentos son el amanecer y el atardecer, cuando la luz dorada ilumina los manglares y las aves están más activas. Un teleobjetivo de al menos 200 mm es recomendable para las fotos de aves. No olvides un tripode para las tomas con poca luz.
Contexto
Dongzhai está en la costa este de Hainan, en el distrito de Meilan, a unos 30 km de Haikou. La reserva protege 5.337 hectáreas de manglar, el bosque de manglar más grande de China y uno de los más importantes de Asia por su biodiversidad.
Los manglares son ecosistemas críticos para la salud del planeta. Actúan como barreras naturales contra tsunamis y tormentas, absorben CO₂ de forma más eficiente que los bosques tropicales y son viveros naturales para numerosas especies marinas. El manglar de Dongzhai es un ejemplo de conservación exitosa en China.
La reserva ha sido un proyecto de colaboración entre el gobierno chino y organizaciones internacionales de conservación. Se han plantado más de 2 millones de árboles de manglar en las últimas décadas, y el ecosistema se está recuperando de forma notable. Es un ejemplo esperanzador de restauración ecológica.
Los manglares son uno de los ecosistemas más eficientes del planeta en la captura de carbono. Un bosque de manglar puede almacenar hasta cinco veces más carbono por hectárea que un bosque tropical terrestre. La protección y restauración de los manglares es, por tanto, una herramienta importante en la lucha contra el cambio climático.
La reserva colabora con universidades chinas y extranjeras en proyectos de investigación sobre el ecosistema del manglar. Estudiantes de biología y ciencias ambientales realizan aquí sus trabajos de campo, contribuyendo al conocimiento científico de estos ecosistemas únicos. La reserva cuenta con un pequeño centro de investigación donde los científicos pueden alojarse durante sus temporadas de estudio.
Preguntas frecuentes
1. ¿Cuánto cuesta la entrada?
¥30 para adultos, una de las atracciones más económicas de Hainan. Incluye el acceso a la reserva y al centro de visitantes. El paseo en barco por los canales del manglar cuesta ¥50 adicionales y dura unos 40 minutos. El parque abre de 8:00 a 17:30. Los precios son muy asequibles comparados con otras atracciones de la isla.
2. ¿Cuánto tiempo se necesita?
2-3 horas para recorrer la reserva, pasear por la pasarela de madera, visitar el centro de visitantes y dar un paseo en barco por los canales. Es una visita relajada que no requiere mucho esfuerzo físico. Perfecto para una mañana o una tarde tranquila combinada con otra actividad cercana como la visita al Parque Volcánico de Haikou.
3. ¿Cuál es la mejor época?
La mejor época para visitar es de noviembre a abril, cuando el clima es más seco y hay menos mosquitos. Durante la temporada de lluvias (mayo-octubre), las pasarelas pueden estar resbaladizas y los mosquitos son más abundantes. Los meses de mayo a julio ofrecen el espectáculo nocturno de las luciérnagas, conocido como el bosque de estrellas.
4. ¿Hay guías?
Sí, hay guías locales en la entrada que ofrecen tours en chino e inglés. Son muy recomendables para entender el ecosistema del manglar, las especies de aves y la importancia ecológica de la reserva. Los guías conocen los mejores lugares para observar aves y explicarán cómo los manglares protegen la costa de la erosión.
5. ¿Se puede comer cerca?
Sí, en la ciudad de Yanfeng, a 10 minutos en coche, hay restaurantes que sirven marisco fresco y cocina local de Hainan. Los precios son muy económicos. Prueba el pescado fresco a la plancha, los langostinos al vapor y las verduras salteadas. Un menú completo cuesta entre ¥30 y ¥50 por persona.
Nota editorial: Visita en diciembre de 2025. El paseo en barca por los canales entre los manglares fue una experiencia muy relajante y educativa. Muy recomendable.
Sobre el autor
Angel es un viajero Mexicano que ha recorrido Asia durante la última década. Vive en Hong Kong desde hace 11 años, probando múltiples restaurantes en la ciudad, desde puestos callejeros hasta restaurantes con estrellas Michelin.