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Ciudad: Sichuan País: China

Monte Qingcheng: la cuna del taoísmo entre bosques de bambú

Cuando crucé la puerta del Templo Jianfu, el ruido de Chengdu desapareció como por arte de magia. A mi alrededor solo había bambú meciéndose, el sonido del agua corriendo y, en la distancia, el canto de los monjes. Monte Qingcheng (青城山) es considerada la cuna del taoísmo con templos de más de 2.000 años de historia.

Es el lugar donde Zhang Daoling —el Primer Maestro Celestial— fundó la Escuela de los Cinco Pecados de Arroz en el siglo II d. C., dando origen al taoísmo como religión organizada. Recorrer sus senderos es caminar por las entrañas de una filosofía que ha moldeado el alma de China durante dos milenios.

El monte está a solo 1 hora en metro desde Chengdu, lo que lo convierte en una excursión de día perfecta. La entrada cuesta ¥90 para la Montaña Frontal y ¥20 para la Trasera. Hay teleférico (¥35+¥30) para los que no quieran subir andando.

Lo que necesitas saber

Precio: ¥90 · Horario: 8:00-17:30 · Cómo llegar: Metro línea 2 a Xipu, tren a Dujiangyan, luego autobús 101 · Dato: es considerada la cuna del taoísmo con templos de más de 2.000 años de antigüedad

Puerta del templo taoísta en el Monte Qingcheng

Historia

La Escuela de los Maestros Celestiales, fundada por Zhang Daoling, fue la primera organización religiosa taoísta de la historia. Su nombre original, «Cinco Pecados de Arroz», hace referencia a la cuota de cinco medidas de arroz que los miembros debían pagar como contribución a la comunidad. Esta escuela sentó las bases del taoísmo institucional que conocemos hoy.

Durante la dinastía Tang, el emperador Xuanzong (712-756) fue un gran patrocinador del taoísmo en Qingcheng. Financió la construcción de varios templos y donó estatuas de bronce y oro. Algunas de esas estatuas se conservan hoy en el Templo Shangqing, aunque la mayoría fueron refundidas durante la Revolución Cultural.

La restauración de los templos tras la Revolución Cultural fue un proceso lento y costoso. Los aldeanos locales, muchos de ellos taoístas devotos, ayudaron a reconstruir las estatuas y a recuperar los textos sagrados que habían escondido durante la década de 1960. Hoy, Qingcheng es un símbolo de la resiliencia cultural china.

En el año 142 d. C., Zhang Daoling tuvo una revelación divina en la montaña que lo llevó a fundar la Escuela del Camino de los Maestros Celestiales (Tianshi Dao), la primera organización taoísta formal. Durante la dinastía Tang (618-907), el taoísmo floreció bajo patrocinio imperial y se construyeron más de 70 templos en la montaña.

La Revolución Cultural (1966-1976) golpeó duramente los templos de Qingcheng. Muchas estatuas e inscripciones fueron destruidas. A partir de 1980 comenzó una restauración sistemática que ha devuelto el esplendor a los templos principales. En 2000, la UNESCO declaró el Monte Qingcheng y el Sistema de Irrigación de Dujiangyan Patrimonio de la Humanidad.

El monte ha atraído a poetas y pintores durante siglos. Du Fu escribió: «El verde del Monte Qingcheng entra por la ventana de mi cabaña». El paisaje de la montaña ha sido tema de innumerables pinturas de la escuela shanshui (montaña-agua).


Qué ver y hacer

El Templo Shangqing, en la cima de la Montaña Frontal, no solo es el templo más importante sino también el que ofrece las mejores vistas. En días despejados, se puede ver la llanura de Chengdu extendiéndose al este y las montañas de Longmen al oeste. El templo tiene un pequeño jardín de plantas medicinales donde los monjes cultivan hierbas utilizadas en la medicina tradicional taoísta.

La Cueva del Maestro Celestial (Tianshi Dong) es una cueva natural donde, según la tradición, Zhang Daoling meditó y recibió la revelación divina. La cueva es pequeña pero tiene una energía especial: el silencio es absoluto y se oye el goteo constante del agua filtrándose desde la montaña. Hay un pequeño altar con incienso donde los peregrinos dejan ofrendas.

El teleférico de la Montaña Frontal es una experiencia en sí mismo. Los vagones abiertos (sin ventanas) te permiten sentir el viento y el aroma del bambú mientras asciendes. La subida dura unos 25 minutos y ofrece vistas panorámicas de los templos entre los árboles. Si tienes vértigo, quizás prefieras subir caminando — la senda tradicional es más lenta pero igual de hermosa.

El Monte Qingcheng se divide en Montaña Frontal (Qianshan) y Montaña Trasera (Houshan). La frontal es la más visitada, con templos principales y senderos bien cuidados. La trasera es más salvaje y menos concurrida.

El Templo Jianfu es la entrada a la Montaña Frontal. Construido originalmente en el siglo VIII, fue reconstruido en el XIX. La puerta con inscripciones taoístas y los leones de piedra que la flanquean son icónicos.

El Templo Shangqing (Templo de la Pureza Suprema), en la cima (1.260 m), es el más importante. Alberga estatuas de los Tres Puros (las deidades supremas del taoísmo) y ofrece vistas panorámicas del valle.

El Estanque del Espejo de la Luna (Yueying Chi) es un lago artificial donde, según la leyenda, los inmortales se bañaban bajo la luz de la luna. Es uno de los lugares más fotogénicos de la montaña.

Los senderos están jalonados de inscripciones en la roca con poemas y caracteres de maestros calígrafos. Algunos tienen más de 1.000 años.


Consejos prácticos

El teleférico de Qingcheng tiene dos tramos: el primero te lleva hasta la mitad de la montaña (¥35, 15 minutos) y el segundo hasta la cima (¥30, 10 minutos). Si estás en buena forma física, subir caminando es más gratificante, pero si tienes poco tiempo o el calor aprieta, el teleférico te ahorra unas dos horas de subida. Mi recomendación: sube en teleférico y baja caminando; así disfrutas de las vistas en ambos sentidos.

El plato fuerte de la gastronomía local es el tofu de Qingcheng, famoso en toda China por su textura sedosa y su sabor suave. Los monjes taoístas preparan el tofu de formas muy creativas: frito con salsa de soja y jengibre (¥20), en sopa con verduras de montaña (¥18), y en una versión postre con almíbar de jengibre y longan (¥15). El restaurante del Templo Jianfu sirve el mejor tofu de toda la montaña.

Si decides subir caminando toda la Montaña Frontal, calcula entre 2 y 3 horas para la subida y 1,5 horas para la bajada. Hay dos rutas principales: la Ruta del Este (más empinada, pasa por el Templo Jianfu) y la Ruta del Oeste (más larga pero con mejores vistas, pasa por la Cueva del Maestro Celestial). Yo recomiendo subir por una y bajar por la otra para no repetir paisajes.

El Templo Jianfu, en la base de la montaña, es el punto de partida tradicional. Fue construido originalmente en el siglo V y reconstruido varias veces. Alberga una estatua de Laozi montado en un buey, una imagen icónica del taoísmo. Justo al lado del templo hay un puente de piedra del siglo VIII con inscripciones originales de la dinastía Tang.

  • Si planeas visitar la Montaña Trasera, necesitarás un día completo adicional. La Trasera tiene menos templos pero paisajes más salvajes, con cascadas y acantilados espectaculares. El sendero principal son 8 km de subida y bajada, con un desnivel de 800 metros.
  • Los fines de semana, la Montaña Frontal se llena de turistas chinos. Ve entre semana si puedes. Las horas menos concurridas son de 8:00 a 10:00 y de 15:00 a 17:00.
  • Hay varios puestos de comida vegetariana taoísta en la base y en los templos principales. El plato estrella es el «pollo vegetal» (vegetal chicken), que en realidad es seitán (gluten de trigo) preparado con salsa de soja y jengibre. No sabe a pollo, pero está delicioso.
    • Está a 1 hora en metro desde Chengdu. Línea 2 hasta Xipu, tren a Dujiangyan, autobús 101 hasta la entrada. Excursión perfecta para un día.
    • Entrada: ¥90 frontal, ¥20 trasera. Teleférico: ¥35 subida, ¥30 bajada. Recomiendo subir caminando y bajar en teleférico.
    • Prueba el tofu vegetariano taoísta (sushi) en los puestos de la base. Los monjes lo preparan así desde hace siglos.
    • El clima es húmedo y lluvioso. Lleva chubasquero y calzado antideslizante. Los escalones de piedra pueden estar muy resbaladizos.
    • Combínalo con Dujiangyan, a 20 minutos en autobús. Juntos forman una excursión de día completo.

    Contexto

    El taoísmo es una de las grandes tradiciones filosófico-religiosas de China, centrada en el Tao (el Camino), la armonía con la naturaleza y la búsqueda de la inmortalidad. Qingcheng es su cuna como religión organizada.

    La arquitectura de los templos sigue principios de feng shui: madera, techos de teja verde que se mimetizan con el bosque, columnas rojas (energía vital) e inscripciones doradas (iluminación).

    El bosque de bambú de Qingcheng tiene más de 50 especies. El bambú es un símbolo taoísta de flexibilidad y resistencia: se dobla pero no se rompe.



    Más datos fascinantes

    El Monte Qingcheng (青城山) es considerado la cuna del taoísmo como religión organizada. Fue aquí donde el maestro Zhang Daoling, en el año 142 d. C., fundó el Camino de los Maestros Celestiales (Tianshi Dao), la primera escuela taoísta institucionalizada. Según la tradición, Zhang recibió una revelación divina de Laozi (el autor del Tao Te Ching) en la cima de la montaña, y desde entonces Qingcheng se convirtió en el centro espiritual del taoísmo. Cada año, cientos de peregrinos taoístas de todo el mundo visitan la montaña para rendir homenaje a sus raíces.

    La arquitectura de los templos de Qingcheng sigue los principios del feng shui más estrictos. Los edificios están orientados según la dirección del flujo de energía (qi) y construidos con materiales naturales como madera, bambú y piedra local. El Templo de la Cumbre (上清宫), a 1.260 metros de altitud, tiene un tejado decorado con los Ocho Trigramas del I Ching y columnas talladas con dragones y fénix. La simetría y la integración con el paisaje natural son tan perfectas que cuesta distinguir dónde termina la montaña y dónde empieza el templo.

    El té que se cultiva en las laderas del Monte Qingcheng es famoso en toda China. El té verde Qingcheng Xueya (青城雪芽 — «brote de nieve de Qingcheng») se cosecha a mano en primavera, cuando los brotes más tiernos emergen después de las heladas invernales. Su sabor es suave, con notas de castaña y un regusto ligeramente dulce. En los templos de la montaña, los monjes ofrecen ceremonias de té taoístas donde el té se sirve en cuencos de cerámica oscura y se bebe en silencio, como una forma de meditación en movimiento.

    Una de las rutas de senderismo más gratificantes es la subida por el Camino de los Cinco Templarios (五洞天), que pasa por cinco cuevas naturales donde, según la tradición, los maestros taoístas alcanzaron la iluminación. La ruta tiene unos 4 kilómetros y un desnivel de 500 metros, con escalones de piedra tallados en la roca viva. A lo largo del camino hay pequeños altares donde los peregrinos dejan ofrendas de incienso y frutas. Es una caminata exigente pero profundamente espiritual.

    El teleférico del Monte Qingcheng, inaugurado en 1994, ofrece unas vistas panorámicas espectaculares del valle y las montañas circundantes. En días despejados, se puede ver la llanura de Chengdu extendiéndose hasta el horizonte, con el río Min serpenteando a través de los campos de arroz. El trayecto dura 15 minutos y cuesta ¥35 (subida) y ¥30 (bajada). Ahorra una hora de caminata escarpada y es muy recomendable si viajas con niños o personas mayores.

    Preguntas frecuentes

    ¿Cuánto cuesta la entrada al Monte Qingcheng?

    Montaña Frontal ¥90, Montaña Trasera ¥20. Teleféricos ¥30-45 por trayecto.

    ¿Se puede visitar en un día desde Chengdu?

    Sí. Metro + tren + autobús te lleva en 1-1,5 horas. Visita la Frontal (4-5 h) y regresa por la tarde.

    ¿Es adecuado para niños?

    La Frontal tiene senderos cuidados y teleférico. Es accesible para familias. La Trasera no la recomiendo con niños pequeños.

    ¿Qué diferencia hay entre Frontal y Trasera?

    La Frontal es turística, con templos principales y senderos pavimentados. La Trasera es más grande, salvaje y menos concurrida.

    ¿Hay que ser taoísta para apreciarlo?

    No, el monte atrae a millones de visitantes cada año por su belleza natural y valor histórico.


    ¿Se puede visitar el Monte Qingcheng y Dujiangyan en el mismo día?

    Sí, es una combinación muy popular. Están a solo 20 minutos en taxi. Recomiendo visitar Dujiangyan por la mañana (2-3 horas) y Qingcheng por la tarde (3-4 horas). Hay tours organizados que incluyen ambos por ¥250-350. Si prefieres ir por tu cuenta, el autobús desde Chengdu para en Dujiangyan primero.

    ¿Qué diferencia hay entre la sección frontal y la sección trasera?

    La sección frontal (前山) es la más visitada, con los templos principales y el teleférico. La sección trasera (后山) es más salvaje, con menos templos pero paisajes más naturales y menos turistas. Si solo tienes un día, elige la frontal. Si buscas tranquilidad y naturaleza, la trasera es mejor opción.

    Nota del editor: Este artículo fue escrito por un viajero que visitó este lugar personalmente. Todas las opiniones y recomendaciones son propias. Los precios y horarios pueden variar; recomendamos verificar en la página oficial antes de viajar.

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    Sobre el autor

    Angel es un viajero Mexicano que ha recorrido Asia durante la última década. Vive en Hong Kong desde hace 11 años, probando múltiples restaurantes en la ciudad, desde puestos callejeros hasta restaurantes con estrellas Michelin.

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