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Ciudad: Shenzhen País: China
Inicio / Comida / Apo Beef Offal (阿婆牛杂): Callos de res cantoneses en Dongmen

En una callejuela de Dongmen, el barrio comercial más caótico y vibrante de Shenzhen, encontré un puesto humilde con una cola que doblaba la esquina. Era Apo Beef Offal (阿婆牛杂), y el aroma que emanaba de su enorme olla de acero inoxidable era hipnótico: una mezcla compleja de anís estrellado, jengibre fresco, salsa de soja y un toque dulce que no lograba identificar. Me puse en la cola y, quince minutos después, sostenía un cuenco de plástico humeante lleno de vísceras de res bañadas en un caldo oscuro y brillante. El primer bocado fue una revelación: los intestinos, firmes pero tiernos; el estómago, terso y suave; los tendones, gelatinosos y ricos. Costaba 25 yuanes. Fue el mejor cuarto de hora de mi día, y volví dos veces más antes de dejar Shenzhen.

Lo que necesitas saber

Precio: ¥20–40 por persona · Horario: 10:00 – 22:00 (o hasta agotar) · Cómo llegar: Estación Dongmen (东门), línea 1 o 3, salida A. Calle peatonal principal junto al mercado Lao Jie. · Dato: La ‘abuela’ (apo) original empezó en 1998 con un carrito. Su receta sigue siendo secreta familiar.

Puesto de Apo Beef Offal en Dongmen con su olla de callos y la cola de clientes.
Puesto de Apo Beef Offal en Dongmen con su olla de callos y la cola de clientes.

Historia del restaurante

La historia de Apo Beef Offal comienza en 1998, cuando una señora mayor —la “apo” (阿婆, abuela en cantonés)— montó un carrito en las afueras del mercado de Dongmen para vender niú zá (牛杂, callos de res). Su receta era la que había aprendido de su madre en Guangzhou: un caldo de huesos de res cocido a fuego lento durante ocho horas con una mezcla secreta de especias que incluía anís estrellado, canela, jengibre, salsa de soja, azúcar de roca y al menos tres ingredientes más que la familia se niega a revelar. El éxito fue tan inmediato que pronto el carrito se convirtió en un puesto fijo, y luego en el pequeño local que ocupa hoy. La abuela ya no cocina —tiene más de ochenta años y pasa los días sentada en una silla de plástico junto a la entrada, vigilando que todo se haga como a ella le gusta— pero su receta sigue siendo el alma del negocio. Hoy el puesto lo gestionan sus hijos y nietos, que aprendieron el oficio observándola durante décadas. La receta del caldo maestro sigue siendo un secreto celosamente guardado que solo conocen tres miembros de la familia: la abuela, su hija mayor y el nieto que ahora está aprendiendo el oficio.

El plato estrella

El plato principal es, como el nombre indica, un cuenco humeante de callos de res. Pero no son callos cualquiera: son intestinos delgado y grueso, estómago (mondongo), pulmones y tendones de res, todos cocidos juntos en ese caldo milagroso durante horas hasta que alcanzan el punto exacto de cocción: tiernos pero aún con textura, sin llegar a deshacerse. El caldo es oscuro y ligeramente espeso, con un sabor profundo que combina el anís estrellado, la canela, el jengibre fresco, la salsa de soja y el toque justo de azúcar de roca que redondea todos los bordes salados. Se sirve en un cuenco grande, coronado con una cucharada generosa de salsa de chile fermentado, cilantro fresco picado y cebollino. La experiencia de comerlo es un viaje de texturas: los intestinos son firmes y ligeramente chicloso; el estómago es más terso y suave; los pulmones tienen una textura esponjosa que absorbe el caldo; los tendones son gelatinosos y se deshacen en la boca. Cada cucharada es diferente, y la interacción de texturas es tan adictiva que es imposible dejar el cuenco a medio terminar.

Más allá del plato principal

Además del cuenco clásico de callos, Apo Beef Offal ofrece brochetas de distintas partes de res ensartadas en palitos de bambú y cocidas en el mismo caldo: intestino grueso, intestino delgado, estómago, tendón, lengua y corazón. Cuestan entre ¥3 y ¥8 cada una y permiten probar texturas específicas sin comprometerse con un cuenco entero. Los rábanos encurtidos que sirven de acompañamiento —finas rodajas de rábano daikon encurtido en vinagre de arroz, azúcar y chile— cortan la grasa del caldo y limpian el paladar entre brochetas. También tienen fideos de arroz en caldo de res (牛杂粉, niú zá fěn), una versión más contundente del plato que añade fideos de arroz finos al cuenco de callos, perfecta para quienes quieren una comida completa. La sopa de sangre de cerdo en cubos (猪血汤, zhū xuè tāng) es para los más aventureros: cubos de sangre de cerdo cocida en un caldo ligero con jengibre y cebollino, con una textura sorprendentemente suave y un sabor suave y metálico que a mí me encantó.

Consejos para visitar

Ve con hambre y, sobre todo, con efectivo —aunque aceptan WeChat Pay, el efectivo en billetes pequeños acelera el proceso. El puesto está en una calle peatonal muy concurrida de Dongmen; busca la cola más larga y estarás en el lugar correcto. No hay asientos formales, solo taburetes bajos de plástico rojo donde te sientas en la acera junto a decenas de otros comensales, cada uno concentrado en su cuenco humeante. Es parte de la experiencia y le da un encanto especial. El nivel de higiene es el típico de un puesto callejero chino: aceptable pero no impecable, así que si tienes el estómago sensible, ve con precaución. El mejor momento para ir es a media tarde, entre las 14:00 y las 16:00, cuando el caldo ha estado cociendo desde la mañana y los sabores están en su punto máximo de concentración. Si llegas después de las 20:00, muchos ingredientes ya se habrán agotado y te quedarás con las ganas.

Preguntas frecuentes

¿Qué son exactamente los callos de res (牛杂)?

Niú zá (牛杂) es un término general cantonés que incluye varias vísceras de res cocidas en caldo de especias: intestinos, estómago (mondongo), pulmones, tendones, corazón y, a veces, lengua. Es un plato callejero clásico y querido en toda la región de Cantón.

¿Es seguro comer callos en un puesto callejero?

Apo Beef Offal lleva más de veinte años funcionando con una clientela fiel, lo que habla bien de su calidad y consistencia. El caldo se mantiene hirviendo constantemente durante todo el día, lo que ayuda a mantener todo libre de bacterias. Dicho esto, si tienes el sistema digestivo sensible, ve con precaución.

¿Hay opciones para quienes no comen vísceras?

Tienen rábanos encurtidos, brochetas de verduras y fideos de arroz en caldo. Pero siendo honesto, este no es el lugar ideal si las vísceras no te gustan. La experiencia aquí gira completamente en torno al niú zá.

¿Cuánto cuesta una comida completa?

Muy económico. Un cuenco grande de callos cuesta ¥25-30. Con un par de brochetas adicionales y una bebida, gastarás unos ¥40 en total. Es de las comidas más baratas y sabrosas que puedes encontrar en toda la ciudad de Shenzhen.

¿La abuela (Apo) sigue cocinando?

No, ya tiene más de ochenta años y pasa los días sentada en la entrada del local, supervisando. La cocina está a cargo de sus hijos y nietos, que aprendieron su receta directamente de ella y mantienen la tradición exactamente como ella la enseñó.

Nota editorial: Visito Apo Beef Offal en tres ocasiones diferentes durante mi viaje a Shenzhen. Es, sin duda, uno de los mejores puestos callejeros de la ciudad, y sentarse en un taburete de plástico en medio del caos de Dongmen mientras comes callos calientes es una experiencia que no olvidaré.

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Sobre el autor

Angel es un viajero Mexicano que ha recorrido Asia durante la última década. Vive en Hong Kong desde hace 11 años, probando múltiples restaurantes en la ciudad, desde puestos callejeros hasta restaurantes con estrellas Michelin.

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