Saltar al contenido
Ciudad: Shenzhen País: China

Cuando el ascensor empieza a subir a 10 metros por segundo, sientes el estómago encogerse. En solo 55 segundos pasas del bullicio de la calle a 541 metros de altura, donde el Ping An Finance Centre Free Sky te regala una de las vistas urbanas más impresionantes del planeta. Soy fotógrafo de viajes y he subido a decenas de miradores en Asia, pero este —el cuarto edificio más alto del mundo— tiene algo que te deja sin palabras. La primera vez que pisé el piso 116, con la niebla mañana despejándose sobre la bahía, entendí por qué llaman a Shenzhen la ciudad del futuro.

Lo que necesitas saber

Precio: ¥200 (unos €26) · Horario: 10:00 — 20:00 (último ingreso 19:30) · Cómo llegar: Metro línea 2/3/11, estación Shopping Park, salida D · Dato: curioso: a 541 m es el mirador más alto de China abierto al público

Ping An Finance Centre Free Sky: el mirador más alto de Shenzhen — fotos
Vista panorámica de Shenzhen desde el Free Sky Observation Deck del Ping An Finance Centre. La imagen muestra los rascacielos del CBD extendiéndose hasta la bahía de Shenzhen. — Fuente: Wikimedia Commons

Free Sky — el mirador del piso 116

• Precio: ¥200 (unos €26)
• Horario: 10:00 — 20:00 (último ingreso 19:30)
• Cómo llegar: Metro línea 2/3/11, estación Shopping Park, salida D
• Dato curioso: a 541 m es el mirador más alto de China abierto al público

El Free Sky Observation Deck ocupa los pisos 116 al 118 del rascacielos. Desde allí, en un día despejado, puedes ver Hong Kong al sur, las montañas de Liantang al este y el delta del río de las Perlas extendiéndose hasta donde alcanza la vista. El piso 116 es todo ventanales de piso a techo con secciones de suelo transparente que te harán sudar las palmas de las manos. Hay telescopios gratuitos y paneles interactivos que señalan los edificios emblemáticos. En el piso 115 hay una tienda de souvenirs con objetos muy curiosos, y en el 117, un café donde puedes sentarte y simplemente contemplar la ciudad desde las nubes.

Lo que más me impactó fue la plataforma al aire libre en el piso 116 — sí, sales al exterior protegido por una estructura metálica, y el viento a 500 metros te despeina hasta el alma. Es la mejor zona para fotos sin el reflejo del cristal. Eso sí, en días de viento fuerte pueden cerrarla.

La experiencia comienza incluso antes de llegar al mirador. El vestíbulo del Ping An Finance Centre es una obra de arte en sí mismo, con un mural de vidrio de 30 metros de altura creado por el artista japonés Hiroshi Senju que representa una cascada de aguas cristalinas. El ascensor exprés, revestido de paneles LED que simulan un viaje a través de las nubes, prepara el terreno para lo que está por venir. Al salir en el piso 116, la primera impresión es abrumadora: la ciudad se extiende a tus pies como un mapa viviente, con los rascacielos reducidos a la escala de juguetes y el tráfico convertido en un fluir de luces diminutas.

El mirador está equipado con pantallas interactivas táctiles que identifican los edificios visibles en tiempo real, explicando su historia y función. Hay un suelo de vidrio que se adentra sobre el vacío — caminar sobre él, sabiendo que bajo tus pies hay 541 metros de aire, es una experiencia que acelera el pulso. También hay una sección dedicada a la historia del rascacielos, con fotografías de su construcción que documentan las 4 etapas del proceso. Ver el edificio en construcción, con la grúa en la cima, y compararlo con la realidad terminada, es impresionante.

Consejos fotográficos

Lleva un angular ultra gran angular (16-24 mm) para capturar la inmensidad del paisaje urbano. El polarizador ayuda muchísimo a reducir los reflejos en el vidrio del mirador interior. Mi horario favorito es una hora antes del atardecer: entras con luz dorada, ves la puesta de sol desde las alturas y cuando el sol se oculta, la ciudad se enciende en un mar de luces LED. Esa transición te da dos sesiones de fotos en una. Si vas en un día nublado, no te desanimes — las nubes bajas crean un efecto de mar de nubes que parece sacado de una película de ciencia ficción. Para fotos nocturnas, trípode obligatorio. El edificio permite trípodes pequeños; los de tamaño completo pueden necesitar autorización.

Si solo puedes llevar un objetivo, que sea un gran angular de 16-24 mm. El espacio del mirador es amplio pero necesitas un angular para capturar la inmensidad de la vista. Un filtro polarizador es casi obligatorio para eliminar los reflejos del vidrio cuando disparas a través de los ventanales. Sin él, acabarás con fotos donde se refleja el interior del mirador sobre el paisaje exterior. El polarizador, bien ajustado, elimina esos reflejos y deja ver la ciudad con claridad cristalina.

Para fotos sin reflejos: la plataforma semi-exterior del piso 116 (protegida por una estructura metálica) es la mejor opción. Al estar al aire libre, eliminas el problema del reflejo del vidrio por completo. El inconveniente es que el viento a 541 metros puede ser muy fuerte, así que asegura bien la correa de la cámara. Si disparas a través del vidrio en el interior, pega el objetivo lo más cerca posible del cristal para minimizar los reflejos. Usa una funda de lente de goma o simplemente presiona suavemente el objetivo contra el vidrio — esto crea un sello que elimina la mayoría de los reflejos.

Cómo evitar las multitudes

Los fines de semana hay colas de 30 a 60 minutos para subir. Mi estrategia: ir entre martes y jueves a las 15:00. Así evitas las aglomeraciones del fin de semana y llegas justo a tiempo para la hora dorada. Los días festivos chinos (Año Nuevo, Semana Dorada de octubre) son para evitarlos por completo. Compra las entradas online con antelación para saltarte la cola de taquilla. Si tienes presupuesto, el paquete VIP (sobre ¥300) incluye acceso prioritario y una bebida en el café del piso 117.

Por qué es tan fotogénico

Como fotógrafo que ha recorrido cada rincón de Shenzhen con mi cámara, te diré que Ping An Finance Centre Free Sky es de esos lugares que te hacen olvidar que estás trabajando. La luz aquí tiene una calidad especial: durante la hora dorada, justo antes del atardecer, los colores se vuelven líquidos y todo parece bañado en miel líquida.

Mi consejo: llega al menos 30 minutos antes del atardecer y quédate hasta que se enciendan las primeras luces nocturnas. Ese momento, el blue hour, es cuando ocurre la magia fotográfica. Usa un trípode si puedes — las exposiciones largas te regalarán fotos que parecen sacadas de una revista de viajes. Un angular es casi obligatorio aquí para capturar la magnitud del espacio. Y no olvides llevar un paño para el lente; la humedad de Shenzhen puede ser traicionera.

Si vienes en invierno (diciembre-febrero), la visibilidad es mejor y el cielo suele estar más despejado. En verano, busca los días después de una lluvia — el aire queda limpio y las nubes dramáticas añaden textura a tus composiciones.

Preguntas frecuentes

¿Vale la pena el precio de la entrada?

Sí, absolutamente. ¥200 puede parecer caro para los estándares chinos, pero estás pagando por la experiencia de estar en el cuarto edificio más alto del mundo. Compáralo con el precio del mirador del Shanghai Tower (¥180) o del Burj Khalifa (unos €40), y verás que es razonable.

¿Se puede subir con cámara réflex o trípode?

Sí, se permite la entrada con cámaras profesionales. Los trípodes grandes necesitan autorización del personal de seguridad, pero los trípodes de mesa o mini pasan sin problema. Los selfie sticks están prohibidos.

¿Cuál es el mejor momento del día para ir?

Sin duda, dos horas antes del atardecer. Llegas con luz de día, ves el atardecer desde las nubes y te quedas para la ciudad iluminada. La hora azul, justo después del ocaso, es mágica para la fotografía.

¿Hay restaurantes o cafetería en el mirador?

Sí, en el piso 117 hay un café con bebidas y snacks a precios razonables para ser un mirador (un café latte cuesta unos ¥35). No hay restaurante formal, pero sí máquinas expendedoras en el piso 116.

¿Es accesible para personas con movilidad reducida?

Completamente. El ascensor llega directo al piso 116 y todo el mirador está adaptado con rampas y pasillos amplios. Hay baños accesibles en cada planta del mirador.

Nota editorial: Este artículo se basa en mi experiencia personal visitando este lugar en múltiples ocasiones. Los precios y horarios pueden variar, especialmente durante festivos chinos como el Año Nuevo Chino o la Semana Dorada de octubre. Recomiendo verificar en las páginas oficiales antes de tu visita. Todas las fotos mencionadas son realizables con equipo fotográfico estándar; no necesitas un equipo profesional para llevarte recuerdos espectaculares.

📽 Publicidad — Inline

Sobre el autor

Angel es un viajero Mexicano que ha recorrido Asia durante la última década. Vive en Hong Kong desde hace 11 años, probando múltiples restaurantes en la ciudad, desde puestos callejeros hasta restaurantes con estrellas Michelin.

Más artículos del mismo destino