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Ciudad: Sheung Wan País: Hong Kong Ideal para: Comida callejera, cena en grupo, experiencias locales

Gough Street siempre ha sido un callejón de contrastes: edificios de imprenta de los años 50 conviviendo con boutiques de diseño escandinavo, restaurantes de fideos centenarios a unos pasos de coctelerías de autor. Sin embargo, cuando entré a Chicano una noche de viernes, entendí que esta calle había encontrado su plato más improbable: una quesadilla de kimchi. Chicano, en 15 Gough Street, Central, no es un restaurante mexicano. Tampoco es coreano. Es algo completamente nuevo: una fusión de dos tradiciones culinarias que, según sus creadores, los chefs Gabriel Pérez y Edgar Vigo, «siempre estuvieron destinadas a encontrarse». Abrieron en diciembre de 2021, justo cuando Hong Kong salía de las restricciones de la pandemia, y desde entonces el local de dos pisos no ha dejado de llenarse. En TripAdvisor tiene 4.2/5 y en Google Maps supera las 4.3 estrellas con más de 500 reseñas. El fenómeno de la fusión coreano-mexicana tiene nombre propio, y está en el barrio NoHo de Central.

Lo que necesitas saber

Precio: HK$100–200 por persona · Horario: Lun–vie 12:00–22:30, sáb 11:00–23:00, dom 11:00–22:00 · Cómo llegar: 15 Gough St, Central · Dato: No aceptan efectivo. Solo tarjeta o digital.

Interior de Chicano, restaurante de fusión mexicano-coreana en Gough Street, Central, Hong Kong
Chicano en Gough Street, donde la cocina mexicana y coreana se encuentran en platos como la kimchi quesadilla y los tacos de gochujang. Foto: TripAdvisor.

Burrito bowl de Chicano, restaurante de fusión coreano-mexicana en Hong Kong
El burrito bowl de Chicano: arroz, frijoles negros, kimchi, carne al gochujang y crema agria. Foto: Chicano HK.

Un concepto que nace de una obsesión compartida

Gabriel Pérez y Edgar Vigo no son cocineros convencionales. Pérez creció en Los Ángeles con raíces mexicanas y trabajó en cocinas de fusión en Estados Unidos antes de llegar a Asia. Vigo es peruano y trajo una sensibilidad sudamericana que complementa la visión de Pérez. Fue en los mercados callejeros de Seúl y Ciudad de México donde encontraron la inspiración. «Siempre me fascinó cómo el kimchi y la salsa verde usan procesos similares de fermentación», me explicó Pérez cuando logré preguntarle entre plato y plato. «El chile coreano gochugaru y el chile mexicano pasilla comparten un perfil ahumado y picante. La fusión no fue forzada; fue inevitable».

Cuando visité Chicano un viernes por la noche, los dos pisos del local estaban a su máxima capacidad. La planta baja tiene una barra larga desde la que los comensales pueden ver a los chefs preparar los tacos y las quesadillas. El segundo piso es más tranquilo, con mesas de madera oscura y paredes decoradas con arte callejero coreano y máscaras de luchadores mexicanos. La música es una mezcla de K-pop y cumbia que suena a un volumen que invita a la conversación sin exigir gritos. No hay manteles, no hay cubiertos de plata, no hay pretensiones. Hay servilletas de papel, cerveza en botella y una energía que recuerda más a una fiesta en casa que a una cena formal.

Los platos que definen Chicano

Kimchi quesadilla: el plato que empezó todo

La kimchi quesadilla (HK$88) es el plato más famoso de Chicano, y con razón. La tortilla de harina se dora en el comal hasta que el queso Oaxaca se derrite por completo. El kimchi —fermentado en casa durante al menos dos semanas— aporta una acidez y un picor que cortan la grasa del queso. La crema agria y la salsa de gochujang —una pasta de chile coreano fermentado que data del siglo XVIII— completan el cuadro. Cada bocado es una revelación: primero la textura crujiente de la tortilla, luego la cremosidad del queso, y finalmente el estallido de sabor del kimchi. La salsa gochujang añade un toque dulce y picante que te hace querer otro bocado inmediatamente. Es de esos platos que pides sin mirar el menú porque sabes que siempre estará igual de bueno.

El kimchi de Chicano merece mención aparte. Lo preparan ellos mismos siguiendo una receta que combina la tradición coreana con un toque personal: usan col napa, rábano daikon, gochugaru (chile coreano en polvo), ajo, jengibre y salsa de pescado. La fermentación dura entre dos y tres semanas, dependiendo de la temporada. En verano, el proceso es más rápido por el calor y la humedad de Hong Kong. El resultado es un kimchi con el punto justo de acidez y un picor que no abruma.

Korean fried chicken tacos: la estrella del menú

Tres tacos de maíz suave rellenos de Korean fried chicken double-fried —pollo frito coreano que se fríe dos veces para lograr una textura extra crujiente—, cubiertos con kimchi de rábano en juliana, crema de chipotle y cilantro fresco (HK$108). El Korean fried chicken es un plato icónico de la cocina coreana, con un mercado global estimado en más de USD 1.200 millones en 2024, según datos de investigación de mercado. En Chicano, el pollo frito es crujiente por fuera, jugoso por dentro, y el glaseado de gochujang le da un toque agridulce que combina perfectamente con la crema de chipotle. Si tuviera que recomendar un solo plato de Chicano, serían estos tacos. Capturan todo lo que el restaurante quiere ser: audaz, creativo y profundamente sabroso.

Bulgogi burrito y otros imperdibles

El bulgogi burrito (HK$128) suena a herejía pero funciona de maravilla. El bulgogi —res marinada en salsa de soja, azúcar, pera asiática y ajo, salteada a fuego alto— se envuelve en una tortilla de harina gigante con arroz coreano, frijoles refritos, kimchi y salsa ssamjang (pasta de soja fermentada). Es enorme, desordenado y absolutamente delicioso. Las notas dulces del bulgogi contrastan con la acidez del kimchi y la cremosidad de los frijoles. Las kimchi fries (HK$78) son papas crujientes cubiertas con kimchi picado, queso fundido, crema agria, gochujang mayo y cebollín fresco. Y los tacos de pescado estilo coreano (HK$118/tres) llevan bacalao negro rebozado en tempura de gochujang, servido con ensalada de repollo coreano —similar al curtido mexicano pero con vinagre de arroz—, crema de sésamo y cilantro. Una versión de los tacos de pescado de Baja California con un giro decididamente coreano.

La coctelería: tanto cuidado como la comida

La barra de Chicano sirve cocteles que siguen la misma filosofía de fusión. El Kimchi Mary (HK$88) es una versión coreana del Bloody Mary, con vodka infusionado con kimchi, jugo de tomate, gochugaru y un toque de salsa de soja. Suena raro, pero es el mejor coctel salado que he probado en años. El Sojuritia (HK$78) es una margarita hecha con soju coreano en lugar de tequila, con jugo de lima fresco, triple sec y sirope de yuzu. Es más suave que una margarita tradicional, con un final cítrico que limpia el paladar entre bocado y bocado. La carta de cervezas incluye tanto marcas mexicanas (Corona, Modelo) como coreanas (Cass, Hite), y la Michelada Coreana (HK$68) combina cerveza Cass con jugo de lima, salsa de soja, gochugaru y un rim de sal y chile coreano.

El fenómeno de la fusión en Hong Kong

Chicano no es el único restaurante de fusión en Hong Kong, pero sí uno de los más exitosos. En una ciudad donde la cocina cantonesa tradicional reina suprema, los restaurantes de fusión tienen que demostrar que merecen un lugar en la mesa. Chicano lo ha logrado gracias a una combinación de calidad, creatividad y, sobre todo, honestidad. Lo interesante de Chicano es que no trata de ser mexicano ni coreano. Es su propia cosa. Pérez y Vigo no están interesados en la pureza culinaria; están interesados en el sabor.

Lo que hace única a la cocina de Chicano es cómo entienden los puntos en común entre ambas tradiciones. Tanto la cocina coreana como la mexicana dependen de la fermentación para crear profundidad de sabor. El kimchi y las coles encurtidas mexicanas siguen procesos similares. El gochujang y la salsa macha comparten un perfil ahumado-picante. El ssamjang coreano y el mole mexicano son ambos pastas de semillas y chiles fermentados. Aprovechan estas conexiones para crear platos que se sienten naturales, no forzados. Su kimchi quesadilla no es un chiste culinario; es el resultado lógico de dos tradiciones que hablan el mismo idioma de sabor.

Cómo visitar Chicano

Un detalle importante: Chicano no acepta efectivo. Solo tarjetas de crédito, débito y pagos digitales (Apple Pay, Google Pay, AliPay). Si llegas con billetes, tendrás que ir al cajero automático más cercano. Los platos están diseñados para compartir, así que recomiendo ir en grupos de 3 a 5 personas y pedir 4 o 5 platos para la mesa. Los tacos vienen de a tres, las quesadillas son generosas y el bulgogi burrito es enorme. No subestimes las cantidades.

Chicano no acepta reservas para grupos pequeños. Las mesas se asignan por orden de llegada. Los viernes y sábados por la noche, la espera puede ser de 30 a 45 minutos. Ve temprano (antes de las 19:00) o prepárate para esperar. Si tienes un grupo grande (seis o más), puedes llamar para reservar, pero el espacio del segundo piso se llena rápido. La dirección exacta es 15 Gough Street, Central. El MTR más cercano es Sheung Wan (salida A2) o Central (salida D2), ambos a 5-7 minutos caminando.

Preguntas frecuentes

¿Chicano acepta efectivo?

No. Chicano solo acepta tarjetas de crédito, débito y pagos digitales (Apple Pay, Google Pay, AliPay). No hay excepciones.

¿Cuánto cuesta comer en Chicano?

Entre HK$100 y HK$200 por persona si pides 2-3 platos para compartir. Con cocteles, el total sube a HK$250-350 por persona.

¿Hay opciones vegetarianas?

Sí, la kimchi quesadilla, las kimchi fries y varios platos de verduras son vegetarianos. Pregunta al mesero por las opciones del día, ya que el menú cambia estacionalmente.

¿Se puede reservar en Chicano?

No aceptan reservas para grupos menores de 6 personas. Grupos grandes pueden reservar con anticipación por teléfono. Las mesas se asignan por orden de llegada.

¿Dónde queda exactamente Chicano?

15 Gough Street, Central, Hong Kong. MTR Sheung Wan (salida A2) o Central (salida D2), caminar 5-7 minutos. Está en el barrio NoHo, al norte de Hollywood Road.

¿Cuál es el plato más popular?

La kimchi quesadilla es, por amplio margen, el plato más pedido. Le siguen los Korean fried chicken tacos y el bulgogi burrito. Si es tu primera vez, empieza por la quesadilla y los tacos.

Este artículo fue revisado por el equipo editorial de Latinos Viajeros. Todas las recomendaciones están basadas en experiencia directa y verificación de fuentes oficiales.

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Sobre el autor

Angel es un viajero Mexicano que ha recorrido Asia durante la última década. Vive en Hong Kong desde hace 11 años, probando múltiples restaurantes en la ciudad, desde puestos callejeros hasta restaurantes con estrellas Michelin.

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