
Hay pollo a la brasa, y hay Pollo a la Brasa peruano. Después de probar el de ChullsChick, es difícil volver a cualquier otro pollo asado. Estaba caminando por Graham Street un sábado al mediodía cuando el aroma me detuvo en seco: especias tostadas, carbón, ajo y un toque ahumado que no pude identificar. Seguí el rastro hasta un local pequeño en la planta baja de un edificio antiguo, y ahí estaba: ChullsChick, el rincón peruano más auténtico del Soho de Central. ChullsChick nació del sueño de la familia Ortiz Alvarez —el chef peruano Abel Ortiz Alvarez y su esposa Zoe, nacida en Hong Kong— por llevar el pollo a la brasa peruano a la ciudad. El nombre combina chulls, jerga peruana que significa “amigo”, y chick, “pollito” en inglés. Abrieron la primera sucursal en Graham Street, Central, y el éxito fue tan rotundo que pronto inauguraron una segunda en Moon Street, Wan Chai. ChullsChick no es simplemente pollo asado con especias; es una tradición culinaria peruana que requiere precisión, paciencia y un marinado de 48 horas con más de quince especias. En ChullsChick la dominan a la perfección.
Lo que necesitas saber
Precio: HK$80–200 por persona · Horario: Lun–dom 11:45–22:00, vie–sáb 11:45–23:00 · Cómo llegar: Shop D, G/F, 45-53A Graham St, Central · Dato: El pollo se marina durante 48 horas en una mezcla de 15 especias, entre ellas comino, rocoto, paprika y achiote
Qué hace especial al Pollo a la Brasa peruano
El Pollo a la Brasa no es un pollo asado cualquiera. Es el plato bandera del Perú, declarado Patrimonio Cultural de la Nación en 2004. Se calcula que en Perú se consumen más de 200 millones de kilos de pollo a la brasa al año, y hay más de 15.000 pollerías en todo el país. La técnica es engañosamente simple en apariencia: el pollo entero se marina durante horas en una mezcla de especias, luego se cocina lentamente en un horno giratorio de carbón o leña hasta que la piel queda crujiente y dorada, y la carne, jugosa por dentro. El secreto está en el marinado. Cada pollería peruana guarda celosamente su receta, que suele incluir comino, paprika, achiote, ajo, vinagre, cerveza negra, sillao (salsa de soja peruana) y, el ingrediente secreto de muchas casas, rocoto —el ají peruano de sabor intenso y picor controlado. En ChullsChick, el chef Abel perfeccionó su receta durante años, combinando las especias tradicionales peruanas con un toque personal que aprendió trabajando con leyendas como Virgilio Martínez (restaurante Central, número 1 de Latinoamérica) y Gastón Acurio, el embajador mundial de la cocina peruana.
Cuando llegué a ChullsChick, pedí en la barra y me senté en una mesa alta junto a la ventana. En menos de quince minutos, mi orden llegó humeante en una bandeja de metal: un cuarto de pollo a la brasa con piel crujiente y dorada, acompañado de papas fritas gruesas, arroz peruano y una pequeña ensalada fresca. El local es pequeño —unas pocas mesas altas y una barra desde donde ves a los cocineros girando los pollos en el horno—, con música latina de fondo y grupos de amigos compartiendo platos y cerveza peruana. No es elegante ni sofisticado; es el tipo de lugar donde te sientes cómodo pidiendo otro cuarto de pollo y mojando las papas en las tres salsas caseras que traen a la mesa.
Los platos que no te puedes perder
Pollo a la Brasa: el plato insignia
El pollo llega entero o en cuartos, según tu hambre. La piel está crujiente, dorada, con ese punto exacto de carbón que solo se consigue en un horno de leña bien calibrado. La carne, jugosa y llena de sabor, se desprende del hueso sin esfuerzo. El marinado de 48 horas con comino, paprika, achiote, ajo, rocoto y cerveza negra impregna cada fibra del pollo, no solo la piel. El cuarto de pollo (HK$78) viene con dos acompañamientos a elegir: papas fritas, arroz peruano, camote horneado o ensalada fresca. El medio pollo (HK$138) es suficiente para dos personas si pides un par de entradas para compartir. El pollo entero (HK$238) es el festín definitivo para cuatro comensales, con todos los acompañamientos. No importa la cantidad que pidas: el ritual es el mismo, mojar cada bocado en las tres salsas de la casa: la salsa verde de huacatay y espinaca, la salsa rocoto picante y la salsa mayoketchup peruana.
Ceviche peruano: frescura marina
El Ceviche Peruano con Sea Bass y Tiger’s Milk (HK$108) es una entrada que no deberías saltarte. La corvina se marina en leche de tigre —el jugo de limón peruano mezclado con caldo de pescado, ají limo, cebolla roja, apio y jengibre— durante apenas unos minutos, el tiempo justo para que el ácido cocine el pescado sin resecarlo. La leche de tigre es brillante, cítrica y ligeramente picante. El plato se sirve con camote cocido, maíz cancha tostado y una rodaja de ají limo para los más atrevidos. Es fresco, vibrante y el contraste perfecto antes del pollo a la brasa. El chef Abel aprendió la técnica del ceviche trabajando en la cocina de Gastón Acurio, y se nota: cada elemento está en su punto exacto.
Lomo Saltado: el salteado peruano-chino
El Lomo Saltado (HK$118) es el plato que mejor cuenta la historia de la inmigración china en Perú. Tiras de lomo de res salteadas en wok a fuego altísimo con cebolla, tomate, ají amarillo y salsa de soja, servidas sobre papas fritas crocantes y arroz blanco. La versión de ChullsChick es generosa en carne y el wok le da ese sabor ahumado característico —el wok hei de la cocina cantonesa que los cocineros peruanos-chinos dominan desde hace más de un siglo. El ají amarillo aporta un picor suave y un color vibrante. Cada bocado combina la textura crujiente de las papas, la suavidad del arroz y la carne jugosa salteada con el jus de la salsa de soja y el tomate.
Rocoto Chili Chicken Wings y otras tapas peruanas
Las Rocoto Chili Chicken Wings (HK$78) son la versión peruana de las alitas picantes: bañadas en una salsa de rocoto, miel de caña y ajo frito, con un picor que sube lento pero constante. El rocoto es un ají peruano redondo, de color rojo intenso, con un sabor afrutado y un nivel de picor que ronda los 30.000–50.000 unidades Scoville —menos que el habanero pero más que el jalapeño. Las alitas vienen con una crema de huacatay para apagar el fuego. La Salchipapa (HK$58) es el clásico callejero peruano: salchichas fritas cortadas en rodajas con papas fritas, bañadas en mayonesa, ketchup y ají. Sencilla, barata y reconfortante. Las empanadas peruanas (HK$38 c/u) vienen rellenas de pollo, carne o queso, con masa quebradiza horneada, no frita.
Las salsas: el alma de la cocina peruana
En ChullsChick, las salsas caseras son tan importantes como el pollo. La salsa verde está hecha con huacatay —una hierba aromática peruana que sabe a menta, albahaca y ruda— mezclada con espinaca, queso fresco, aceite vegetal y un toque de limón. Es cremosa, herbácea y ligeramente ácida. La salsa de rocoto es la picante: rocoto fresco licuado con cebolla, ajo, vinagre y aceite, con un picor que se siente en los labios pero no abruma. La salsa mayoketchup es la versión peruana del cóctel: mayonesa, ketchup, jugo de limón y un toque de ají. Cada mesa tiene las tres salsas, y el ritual de mojar cada bocado de pollo en una salsa distinta es parte irrenunciable de la experiencia ChullsChick.
El Seco de Carne (HK$108) es otro clásico peruano que merece atención: carne de res cocida a fuego lento en una salsa de culantro (cilantro peruano), ají amarillo, cerveza negra y comino, servida con arroz blanco y frijoles. El culantro peruano no es el cilantro mediterráneo; tiene un sabor más intenso, herbáceo y ligeramente cítrico, que le da al seco su color verde característico. La carne se deshace en la boca después de horas de cocción lenta, y los frijoles peruanos —cremosos, cocidos con ajo y cebolla— son el acompañamiento perfecto.
Bebidas peruanas para acompañar
La chicha morada (HK$28) es la bebida no alcohólica más emblemática del Perú: maíz morado hervido con piña, canela, clavo de olor y azúcar, servida fría con hielo. Es dulce, afrutada y de un color púrpura intenso. El maracuyá sour (HK$58) es la versión peruana del clásico pisco sour, pero con maracuyá fresco en lugar de limón: pisco peruano, jugo de maracuyá, jarabe de goma, clara de huevo y un toque de amargo de angostura. Si prefieres cerveza, tienen Cusqueña (HK$32), la cerveza peruana más conocida, en su versión rubia ligera y trigo. La Cusqueña de trigo, con sus notas cítricas y su cuerpo medio, es el maridaje perfecto para el pollo a la brasa y las salsas picantes.
La sucursal de Wan Chai
ChullsChick tiene una segunda sucursal en Wan Chai (Shop D, E, F, 2-12 Moon Street) que es un poco más grande y tiene un menú ligeramente más extenso, con opciones de brunch los fines de semana. El horario es similar: domingo a jueves 11:45–22:00, viernes y sábado 11:45–23:00. La calidad del pollo es consistente en ambas sucursales. Si estás en Wan Chai, vale la pena visitarla; si estás en Central, la de Graham Street es la original y tiene un ambiente más auténtico, con el horno giratorio a la vista y el bullicio del Soho. Los combos son la mejor opción si vienes con hambre: cualquiera de los menús incluye pollo a la brasa con dos acompañamientos y una bebida.
Cómo visitar ChullsChick
En ChullsChick, pides en la barra y te llevan la comida a la mesa. No hay servicio de mesa completo, pero el personal es rápido y amable. El local de Central es pequeño; si vas en grupo de más de cuatro, puede ser difícil encontrar espacio. No aceptan reservas —es orden de llegada— y los fines de semana, especialmente viernes y sábado por la noche, puede haber fila. Ofrecen takeaway y delivery a través de Foodpanda y Keeta; el pollo a la brasa aguanta bien el envío, aunque la piel pierde algo de su crujido característico. La dirección de Central es Shop D, G/F, 45-53A Graham Street, a media cuadra de la escalera mecánica Central-Mid-Levels. La de Wan Chai está en Shop D, E, F, 2-12 Moon Street, cerca del mercado de Wan Chai.
ChullsChick también ofrece catering para eventos privados y corporativos, con menús personalizados que incluyen pollo a la brasa entero, ceviche, lomo saltado y sus salsas caseras. Es una opción excelente si estás organizando una fiesta o reunión en Hong Kong y quieres sorprender a tus invitados con auténtica cocina peruana.
Preguntas frecuentes
¿ChullsChick tiene opciones sin gluten?
El pollo a la brasa no contiene gluten, pero las papas fritas pueden compartir freidora. Pregunta al personal por opciones sin gluten disponibles.
¿Cuál es la diferencia entre las sucursales?
La de Central (Graham Street) es la original, más pequeña y con el horno a la vista. La de Wan Chai (Moon Street) es más grande y tiene menú de brunch los fines de semana. La calidad del pollo es idéntica.
¿Se puede reservar en ChullsChick?
No aceptan reservas. Es orden de llegada. Los fines de semana, especialmente viernes y sábado por la noche, puede haber fila.
¿Hay opciones vegetarianas?
Sí, ofrecen ensalada fresca, camote horneado, papas fritas y algunas tapas como la salchipapa. Pregunta por opciones veganas.
¿Cuánto cuesta una comida completa?
Entre HK$80 y HK$200 por persona. Un cuarto de pollo con dos acompañamientos cuesta HK$78. El medio pollo con entradas y bebidas ronda los HK$150–180 por persona.
¿Cuál es el plato más popular?
El Pollo a la Brasa es el plato estrella, seguido del Lomo Saltado y el Ceviche Peruano. Las Rocoto Chili Chicken Wings son las favoritas para compartir.
Este artículo fue revisado por el equipo editorial de Latinos Viajeros. Todas las recomendaciones están basadas en experiencia directa y verificación de fuentes oficiales.
Sobre el autor
Angel es un viajero Mexicano que ha recorrido Asia durante la última década. Vive en Hong Kong desde hace 11 años, probando múltiples restaurantes en la ciudad, desde puestos callejeros hasta restaurantes con estrellas Michelin.