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Ciudad: Causeway Bay País: Hong Kong Ideal para: Comida callejera, cena en grupo, experiencias locales

Lau Haa Hotpot en Cleveland Street, Causeway Bay, no es un restaurante elegante ni pretende serlo. Es una fonda de hotpot en el sentido más puro: mesas con quemadores empotrados, platos de carne apilados hasta el techo y el burbujeo de caldos que llevan cocinándose desde las 5:30 PM. El olor a chiles secos de Sichuan y pimienta roja te recibe antes de que el ascensor llegue al tercer piso. Causeway Bay es una de las zonas más vibrantes de Hong Kong para salir a cenar, y entre la maraña de restaurantes, Lau Haa se ha ganado su reputación como uno de los hotpots más auténticos del barrio.

Lo que necesitas saber

Precio: HKD 200–400 por persona · Horario: 5:30 PM – 12:00 AM · Cómo llegar: Estación Causeway Bay, salida F, caminar 5 min · Dato: El caldo Sichuan es el favorito, pide nivel medio si no toleras picante extremo

Lau Haa Hotpot es un restaurante de hotpot —la fonda china— en Causeway Bay, Hong Kong, famoso por sus caldos de Sichuan, sus platos de mariscos frescos y sus cortes de carne de alta calidad. Fundado en 2014 por un equipo de chefs con experiencia en la cocina de Sichuan y Cantón, el restaurante se ha convertido en un referente para los amantes del huǒguō (火鍋) en Hong Kong. A diferencia de las cadenas internacionales de hotpot, Lau Haa mantiene un enfoque artesanal: cada caldo se prepara desde cero, los mariscos se compran diariamente en el mercado de pescado de Aberdeen y las carnes se cortan al momento. El concepto de fonda de hotpot que practican implica una experiencia comunitaria donde los comensales cocinan sus propios ingredientes en una olla de caldo hirviendo colocada en el centro de la mesa, compartiendo el proceso tanto como la comida.

El lugar tiene capacidad para unas ochenta personas distribuidas en mesas redondas con giratorio central, iluminación tenue y paredes decoradas con caligrafía china y fotografías de los platos estrella. Las mesas tienen quemadores eléctricos de inducción que permiten controlar la temperatura del caldo con precisión, una mejora significativa frente a las estufas de gas tradicionales que solían dominar el mundo del hotpot en Hong Kong.

El caldo Sichuan: el alma de Lau Haa

El caldo es el corazón de cualquier experiencia de hotpot, y en Lau Haa tienen seis variedades: Sichuan picante (麻辣), tomate, hongos, pollo y ginseng, sopa agripicante y un caldo claro de mariscos. Pedí el caldo doble —Sichuan picante de un lado, tomate del otro— que es la opción más popular entre los clientes habituales. La división en la olla permite alternar entre el picante y el suave según el momento y el ingrediente.

El caldo Sichuan de Lau Haa es impresionante. La base está hecha con chiles secos de la provincia de Sichuan, granos de pimienta roja —que producen esa famosa sensación de entumecimiento conocida como “má”—, pasta de frijoles fermentados, ajo, jengibre y un bloque de grasa de res que se derrite lentamente para enriquecer el caldo. Cuando empezó a hervir, el burbujeo liberaba un aroma que picaba la nariz incluso antes de probarlo. Tomé una cucharada del caldo —sí, se puede beber, y en Lau Haa te animan a hacerlo— y sentí primero el calor del chile, luego el entumecimiento de la pimienta y finalmente un sabor umami profundo que permanecía en el paladar.

El caldo de tomate: el contrapunto perfecto

Para quienes no toleran el picante extremo —o para alternar bocados como hice yo— el caldo de tomate es una opción excelente. Está hecho con tomates frescos de China continental, cebolla, ajo y un toque de azúcar de caña que equilibra la acidez. Es más ligero que el Sichuan pero igual de sabroso, y funciona especialmente bien con mariscos y verduras de hoja verde. Mi estrategia fue cocinar las carnes rojas en el caldo Sichuan y los mariscos en el de tomate, y funcionó de maravilla.

Los mariscos: frescura del mercado

Lau Haa se abastece directamente del mercado de pescado de Aberdeen, uno de los mercados de mariscos más grandes y respetados de Hong Kong. El camión llega todas las mañanas a las 6:00 AM con las capturas de la noche anterior, y lo que no se vende en el día no se sirve al día siguiente. Esa política de frescura radical se nota en cada bocado.

Pedí el plato de mariscos variados (HKD 288) que incluía camarones tigre, vieiras, almejas, pescado fileteado y calamares. Los camarones llegaron enteros, con cabeza y cáscara, moviéndose ligeramente —señal inequívoca de frescura—. Los cociné en el caldo de tomate durante exactamente dos minutos y la carne se desprendió de la cáscara con una textura firme y jugosa que solo el marisco verdaderamente fresco puede tener.

Las vieiras eran otro nivel. Grandes, de un blanco nacarado, con el coral anaranjado intacto. Las cociné en el caldo Sichuan —un minuto y medio fue suficiente— y el contraste entre el picante del caldo y la dulzura natural de la vieira fue uno de los momentos cumbre de la cena. Las almejas, pequeñas pero abundantes, se abrieron en el caldo en cuestión de segundos, liberando su jugo salino que enriquecía aún más el caldo de tomate.

El pescado fresco del día

Lau Haa ofrece un “pescado del día” que cambia según la temporada y la disponibilidad. El día de mi visita era mero —石斑, shek baan—, un pescado de roca muy apreciado en la cocina cantonesa por su carne firme y su sabor suave. El chef lo fileteó en láminas finas que se cocinaban en el caldo en apenas treinta segundos. La carne del mero es ideal para hotpot porque no se deshace al cocinarse y absorbe los sabores del caldo sin perder su identidad.

Las carnes: calidad premium

El hotpot no es solo mariscos, y Lau Haa lo sabe. La carta de carnes incluye cortes que rivalizan con los de cualquier carnicería de lujo en Hong Kong. Desde el ob必不可少 —fatty beef— australiano marmoleado hasta el cordero de Nueva Zelanda, pasando por el cerdo ibérico y cortes especiales como el beef tongue y el tripa de res.

Pedí el plato de carne de res marmoleada australiana (HKD 198) y el plato de cordero de Nueva Zelanda (HKD 168). La res venía en láminas finas, casi translúcidas, con el veteado de grasa distribuido uniformemente. Al sumergir una lámina en el caldo Sichuan durante quince segundos, la grasa se derretía ligeramente mientras la carne permanecía rosada en el centro. La textura era tan suave que casi no necesitaba masticarse.

El cordero tenía ese sabor característico —ligeramente grass-fed— que contrastaba perfectamente con el picante del caldo Sichuan. El cordero y el caldo picante son una combinación clásica en la cocina china, y aquí entendí por qué: la grasa del cordero suaviza el picor del chile, mientras que el calor del caldo elimina cualquier rastro de sabor fuerte que pueda tener el cordero.

Las albóndigas artesanales

Uno de los secretos mejor guardados de Lau Haa son sus albóndigas artesanales, preparadas a mano todos los días. La carta incluye seis variedades: cerdo con verduras, camarón, pescado, res con cilantro, pollo con hongos y una versión vegetariana de tofu y verduras. Las albóndigas de camarón (HKD 68 por seis piezas) eran espectaculares: una textura elástica y bouncy que los chinos llaman “彈牙” (daan ngaa) —literalmente, “que rebota en el diente”—, con trozos de camarón entero que aportaban textura.

Las albóndigas de res con cilantro (HKD 58) eran mi segunda favorita. El cilantro fresco picado se mezclaba con la carne molida de res, y al cocinarse en el caldo Sichuan, el cilantro liberaba su aroma que contrastaba con el picante. No soy un fanático del cilantro, pero aquí funcionaba porque el calor del caldo suavizaba su sabor sin eliminarlo por completo.

El ambiente y la experiencia

Hotpot es, por definición, una experiencia social. No hay forma de comer hotpot solo sin sentirte un poco triste, y Lau Haa está diseñado para grupos. Las mesas redondas con giratorio facilitan compartir, y el ritmo de la comida —esperar a que hierva, cocinar los ingredientes, pescarlos con el colador, mojarlos en la salsa— crea una dinámica que fomenta la conversación y la interacción.

El restaurante tiene un ambiente ruidoso y animado, con el sonido constante de los caldos burbujeando, los platos chocando y las conversaciones en cantonés y mandarín. No es el lugar para una cena tranquila ni para una primera cita íntima. Es el lugar para venir con amigos, pedir demasiada comida y pasar dos o tres horas cocinando, comiendo, bebiendo y riendo.

El servicio en Lau Haa es eficiente y práctico. Los meseros no te explican el menú —asumen que sabes cómo funciona el hotpot— pero están disponibles para rellenar el caldo, ajustar la temperatura y recomendar combinaciones. Le pregunté a mi mesero cuál era su salsa favorita y me preparó una mezcla personalizada: salsa de soya, aceite de sésamo, ajo picado, cilantro, cebollín y una cucharada del caldo Sichuan caliente. Fue la mejor salsa que probé en toda la noche.

La estación de salsas

Hablando de salsas, Lau Haa tiene una estación de autoservicio con unos quince ingredientes diferentes. Desde lo básico —salsa de soya, vinagre negro, aceite de chile— hasta opciones más específicas como pasta de sésamo, salsa de pescado tailandesa, douchi —frijoles fermentados— y aceite de pimienta Sichuan. La fórmula ganadora que descubrí después de varias combinaciones fue: dos cucharadas de salsa de sésamo, una cucharada de aceite de chile, una cucharadita de vinagre negro, ajo picado y cebollín al gusto.

La historia del hotpot en Hong Kong

El hotpot —火鍋— tiene una historia que se remonta a la dinastía Zhou, hace más de mil años, cuando los guerreros mongoles cocinaban carne en sus cascos llenos de agua hirviendo. La versión moderna que conocemos hoy —una olla de caldo compartida en el centro de la mesa— se popularizó durante la dinastía Qing y llegó a Hong Kong con los inmigrantes de la China continental en el siglo XX.

Hong Kong adoptó el hotpot y lo hizo propio. Aquí conviven todas las tradiciones regionales: el hotpot picante de Sichuan, el hotpot de hierbas de Yunnan, el hotpot de tofu apestoso de Hunan y la versión cantonesa con mariscos y caldo claro. Lau Haa representa esta diversidad: su menú mezcla influencias de Sichuan y Cantón, ofreciendo tanto el picante extremo como la sutileza de los mariscos frescos.

Lo que distingue a Lau Haa de la competencia en Causeway Bay es la calidad consistente de sus ingredientes. Mientras que otros restaurantes de hotpot pueden depender de ingredientes congelados y caldos en polvo, aquí todo es fresco y artesanal. Esa diferencia se nota en el sabor, en la textura y en la experiencia general.

Consejos para tu visita

Ven en grupo. Hotpot es mejor entre tres y seis personas. Con menos de tres, no puedes pedir suficientes platos para probar de todo. Con más de seis, la olla se queda pequeña y el ritmo se vuelve lento. El tamaño ideal es cuatro personas: puedes pedir dos caldos, tres platos de carne, dos de mariscos, verduras y albóndigas sin pasarte del presupuesto.
Ordena en rondas. No pidas todo de una vez. Los ingredientes frescos como las carnes y mariscos se sirven fríos y es mejor que estén en la mesa el menor tiempo posible. Pide una ronda inicial de carnes y verduras, y ve agregando más según el ritmo de la mesa.
No descuides las verduras y hongos. En el hotpot, las verduras son el complemento que limpia el paladar entre bocados de carne y marisco. Las hojas de crisantemo —tung ho—, la lechuga de hoja suelta y los hongos enoki son mis favoritos. También tienen una selección de tofu y productos de soya que absorben el caldo de manera espectacular.
Prueba los fideos al final. Cuando termines con los ingredientes principales, pide una porción de fideos o arroz para cocinar en el caldo restante. Los fideos absorben todo el sabor concentrado del caldo después de horas de cocción y son el cierre perfecto para la comida. En Lau Haa, los fideos udon y los fideos de arroz planos son los más populares para este propósito.

Opciones para no picante

Si no toleras el picante, no te preocupes. Los caldos de tomate y hongos de Lau Haa son excelentes y no tienen nada de picor. El caldo de tomate es el más popular entre los no picantes, seguido del de hongos que tiene un sabor terroso profundo. También tienen un caldo de pollo y ginseng que es más ligero y reconfortante, perfecto para una cena fría de invierno.

Los grupos mixtos —donde algunos comen picante y otros no— pueden pedir la olla dividida (鸳鸯锅, yuan yang guo) que separa dos caldos diferentes en la misma olla. Lau Haa tiene ollas divididas en todas las mesas, así que no hay conflicto.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el caldo más popular en Lau Haa Hotpot?

El caldo Sichuan picante (麻辣) es el más popular, seguido del caldo de tomate. La opción de olla dividida con ambos caldos es la elección más común entre los clientes habituales.

¿Cuánto cuesta cenar en Lau Haa Hotpot?

El precio promedio es de HKD 200 a HKD 400 por persona, dependiendo de cuántos platos de carne y mariscos pidas. Los platos de carne oscilan entre HKD 168 y HKD 288, y los mariscos entre HKD 88 y HKD 388.

¿Cómo llegar a Lau Haa Hotpot?

Toma el MTR hasta la estación Causeway Bay, salida F. Camina hacia el este por Cleveland Street durante unos cinco minutos. El restaurante está en el tercer piso del 1-5 Cleveland Street, en el edificio comercial de la esquina con Paterson Street.

¿Aceptan reservaciones?

Sí, Lau Haa acepta reservaciones y son muy recomendables, especialmente los fines de semana y feriados. Puedes reservar por teléfono o mediante su página de Facebook. Sin reservación, la espera puede superar una hora en hora pico.

¿Hay opciones para quienes no comen picante?

Sí, los caldos de tomate, hongos y pollo con ginseng no tienen picante. La olla dividida permite que cada comensal elija su caldo, ideal para grupos mixtos donde algunos prefieren picante y otros no.

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Sobre el autor

Angel es un viajero Mexicano que ha recorrido Asia durante la última década. Vive en Hong Kong desde hace 11 años, probando múltiples restaurantes en la ciudad, desde puestos callejeros hasta restaurantes con estrellas Michelin.

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